La Asociación de Amigos de los Iberos de Jaén ha editado un relato en el que se critica la desidia institucional y el enfrentamiento político que ha tenido tres años estancada la propuesta de convertir la vieja cárcel en Museo de Arte Ibérico, tal y como se plasmó en el convenio firmado el pasado mes de noviembre entre el Estado, la Junta de Andalucía, la Diputación y el Ayuntamiento jiennense.
El relato, que consta de dos actos y un epílogo, incorpora la fina ironía y la perspectiva histórica de su autor, el veterano abogado jiennense Salvador Martín de Molina, que hace un recorrido histórico por los avatares del edificio penitenciario desde antes incluso de convertirse, a principios del siglo pasado, en recinto carcelario.
'Todos me buscaban. Y la verdad es que me merecían. Debería haberles hecho un hueco, en las celdas de la avaricia o el oportunismo; de la desidia o indecisión; de la especulación y la prepotencia; de la hipocresía; de las alegres promesas', escribe el autor en el epílogo del relato.
Martín de Molina recrea seis personajes: los cuatro organismos que firmaron el convenio, la Agencia Tributaria y el pueblo de Jaén.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002