El Gobierno central aprobó ayer el real decreto que reclamaban los marineros y armadores que faenaban en Marruecos, acuciados por la interrupción en enero de las ayudas con las que la UE les ha mantenido durante los dos últimos años de amarre forzoso. El decreto, que será aplicado en Andalucía a través de una orden que la Consejería de Agricultura publicará hoy, permite la ejecución del plan de reconversión, valorado en 197 millones de euros, que acordó el Consejo de Ministros de Pesca de la UE en diciembre de 2001. Pescadores y empresarios pueden optar ahora, entre otras, a ayudas para prejubilaciones y subvenciones al desguace o a la modenización de barcos para faenar en caladeros alternativos.
El plan de reconversión diseñado por Bruselas destina la mayor parte de las ayudas al desguace de barcos (un 40% de los 197 millones de euros, 33.000 millones de pesetas), aunque también destina fondos para apoyar planes de prejubilaciones y nuevas alternativas económicas (un 32%) y para modernización de buques y constitución de sociedades mixtas con países no comunitarios (un 28%).
La flota española, unos 400 barcos y 3.000 marineros (casi la mitad en Andalucía), se lleva más del 90% de los fondos europeos. El plan fue muy criticado por la Junta y el sector pesquero andaluz, al considerar que estaba demasiado escorado al desguace, que ponía muchas trabas a la creación de sociedades mixtas (exige una antigüedad de cinco años a los barcos) y que puede ser incluso ilegal al exigir la devolución de ayudas antiguas si se opta a subvenciones para la modernización o la creación de sociedades mixtas (en barcos menores a nueve años).
Los fondos que ayer desbloqueó el Gobierno central -unos 210 millones de euros con la cofinanciación españo-la- tras la aprobación del real decreto en Consejo de Ministros son aplicables a los armadores y marineros que recibieron ayudas, al menos durante seis meses, en 2000 y 2001, periodo en el que la UE subvencionó a la flota mientras se negociaba con Marruecos un acuerdo pesquero, negociación que finalmente fracasó. En el caso andaluz, las ayudas del plan de reconversión pueden ser solicitadas por 1.500 marineros y 166 armadores, con 163 barcos.
Los armadores pueden recibir hasta un 40% de la inversión para la modernización de barcos. Si optan por desguazar recibirán entre 4.808,10 y 7.212,15 euros (entre 800.000 y 1,2 millones de pesetas) en ayudas, de las que no se descontará el importe percibido anteriormente por paralización temporal de la actividad.
Los marineros pueden tener acceso a primas individuales, con un tope de 12.000 euros en caso de abandonar la profesión de pescador durante los próximos doce meses. Si presenta un proyecto empresarial o de autoempleo, podrá solicitar subvenciones a la inversión prevista para desarrollar la nueva actividad durante cinco años, hata un máximo de 60.000 euros (10 millones de pesetas). El programa de reconversión también prevé subvenciones para completar planes de prejubilaciones de los pescadores.
Además de la aplicación del plan de reconversión acordado por la UE, Junta y Gobierno central negociarán la próxima semana la firma de un convenio para financiar conjuntamente iniciativas que impulsen la diversificación económica de las comarcas afectadas.
Negociaciones
El Ministerio de Agricultura ya ha firmado convenios similares con Canarias y Galicia, las otras dos comunidades con flota que faenaba en Marruecos; la Junta le envió su propuesta esta semana. 'Hemos incluido la constitución de grupos de apoyo para asesorar a marineros y armadores', aseguró ayer el consejero de Agricultura, Paulino Plata. Además de la creación de estas oficinas técnicas en Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga y Almería, la Junta quiere que el convenio recoja el plan de apoyo a las empresas auxiliares (que ambas Administraciones discuten desde hace año y medio) y fondos para nuevos proyectos empresariales.
La Junta calcula que estas acciones pueden costar unos 60 millones de euros, que tendrán que asumir las dos Administraciones; de estas partidas excluye la constitución de un fondo para financiar proyectos privados de constitución de sociedades mixtas con armadores de otros países. Las propuestas de diversificación se centran en Barbate, Campo de Gibraltar y Bahía de Cádiz.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2002