Un informe epidemiológico realizado en Avilés por el doctor en biología Angel Manuel Felicísimo y otros tres investigadores en 1984 encontró una relación entre los problemas de salud de los niños y el incremento de la contaminación por partículas sedimentables; un tipo de polución que actualmente ofrece niveles muy elevados en l'Alcora y que consideran inocua tanto el consejero de Medio Ambiente, Fernando Modrego, como el secretario general de la consejería, Jorge Lamparero. El estudio, basándose en un muestreo de 2.141 escolares con edades comprendidas entre los 8 y 11 años de la localidad asturiana de Avilés, detectó que a mayor contaminación por partículas sedimentables se constataba un descenso en la capacidad respiratoria de los niños y un menor índice de crecimiento con unas concentraciones inferiores incluso a las medidas en el centro de L'Alcora, que en 2000 alcanzaron una media anual de 547 miligramos por metro cuadrado y día, cuando el máximo permitido es de 300.
El doctor Felicísimo, experto en climatología, impacto ambiental, contaminación atmosférica y epidemiología y que en la actualidad desempeña su labor en el Área de Ingeniería Cartográfica, Geodesia y Fotogrametría en la Universidad de Extremadura, aseguró ayer en radio Castellón Cadena SER que 'no puede establecerse una relación causa efecto' entre este tipo de polución y los problemas sanitarios 'simplemente porque es prácticamente imposible de demostrar al incidir en la evaluación multitud de variables diferentes que tendrían que ser analizadas una por una en un laboratorio'. Pero matizó que los datos invitan 'como mínimo a la sospecha' y desde luego a la 'prudencia por parte de las autoridades'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2002