El deterioro de los cítricos provocado, por un lado, por la paralización de una parte de la recolección a consecuencia del veto estadounidense a la clementina, y por otro, por las persistentes lluvias de los últimos meses, está acarreando importantes pérdidas para el agricultor. La Unió de Llauradors recordó que las 'excepcionales circunstancias' que rodean la campaña citrícola han supuesto 'un deterioro comercial' que impide el aprovechamiento industrial o la retirada de la fruta afectada y la pérdida de las ayudas europeas para estas partidas. La organización ha pedido, a través de la Consejería de Agricultura, que Bruselas destine los 24 millones de euros que inicialmente se van a 'desaprovechar' en concepto de retirada e industrialización de cítricos en paliar las pérdidas.
El secretario general, Joan Brusca, recordó que los problemas metereológicos, comerciales y los bajos precios de esta campaña han perjudicado seriamente la economía de los agricultores. 'Los ingresos que vienen percibiendo', explicó, 'no llegan a la media que se percibe en el resto de sectores económicos'.
Por otro lado, la Federación Agroalimentaria de CC OO pidió la integración del Régimen Especial Agrario en el Régimen General de la Seguridad Social, para eliminar la discriminación de los asalariados del campo y mejorar sus condiciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2002