De las 46.233 viviendas que se levantaron en Madrid el pasado año, sólo 1.208, es decir, un 2,6% fueron de protección oficial, según un informe presentado ayer por el sindicato UGT. El estudio se ha elaborado con cifras del Plan Estatal de Vivienda y del Gobierno regional. Esta situación, sumada al hecho de que las familias tienen que destinar un 60% de sus ingresos brutos al pago de sus casas, supone, según el secretario general del sindicato, José Ricardo Martínez, 'un esfuerzo insoportable'.
Martínez puso de manifiesto 'la falta de voluntad política', tanto del Gobierno centro como del regional para incrementar el número de viviendas públicas. Los precios medios de las casas de nueva construcción en la capital se sitúan en torno a los 1.803 euros por metro cuadrado (300.000 pesetas), lo que supone que una vivienda de 90 metros cuadrados llegue a costar 180.303 euros (30 millones de pesetas). El número de viviendas familiares en la región ascendía en 2000 a 2.337.279, de las cuales un 4% tienen menos de 10 metros cuadrados por persona; el 19% tiene deficiencias estructurales y un 5% carece de servicios higiénicos básicos. UGT propone destinar, 'como mínimo', el 50% del suelo previsto en cada nuevo desarrollo a la construcción de viviendas protegidas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2002