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Crítica:TOYOTA COROLLA 2.0 D-4D 5 P. TERRA | PRUEBA

Más amplio y con diseño europeo

La alternativa japonesa a los 307 y Stilo, un familiar compacto de última generación, con más altura y espacio interior. El nuevo Corolla es mejor que el anterior, aunque sigue un paso por detrás de algunos rivales europeos. Cuenta con una gama más completa, pero es más sobrio por dentro, tiene menos soluciones funcionales y un equipo de serie inferior, sobre todo en seguridad. Y cuesta prácticamente lo mismo.

La solidez y durabilidad de Toyota con una imagen más europea y original. Pero también con aspectos mejorables, como el diseño interior y el equipo de seguridad. El Corolla es el coche más importante de esta marca: lleva vendidos 29 millones desde 1966, fabrica un millón al año en 15 factorías de los cinco continentes y lo comercializa en 140 países. Pero a pesar de todo es también su asignatura pendiente porque no ha logrado triunfar en Europa, el mercado más exigente. Y Toyota lo necesita para alcanzar el 5% de las ventas en nuestro continente, su objetivo estratégico.

Con estos antecedentes, la marca oriental se ha volcado con la novena generación del Corolla para intentar superar anteriores fracasos. De entrada se ha diseñado en Europa, porque tras el éxito del Yaris los japoneses creen que lo que triunfa aquí se vende en todas partes. Pero, además, tiene una completa familia de carrocerías que son su mejor argumento: 3, 4 y 5 puertas, Wagon, Verso (monovolumen) y T-Sport (deportivo).

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Línea moderna y equilibrada

La variedad es importante, pero no asegura el éxito, que sólo se consigue si cada versión, individualmente, supera a las de la competencia. Y aquí se complican más las cosas para el coche japonés.

El Corolla sigue las tendencias de moda en los familiares compactos: han crecido de 4 a 4,2 metros de longitud, llevan las ruedas en las esquinas y, sobre todo, ofrecen más altura para los jóvenes europeos, cada vez más altos. Pero la versión cinco puertas se queda en 1,47 metros de altura, algo más que el Focus (1,44) y menos que los 307 y Stilo (1,52). A cambio ofrece una línea más estilizada y aerodinámica (CX: 0,29), con un aspecto robusto en el frontal, más musculoso en el lateral y muy práctico por detrás, gracias al portón de carga. Y aunque el conjunto no destaca por su atractivo, aporta un estilo moderno y una personalidad más marcada que el modelo anterior.

Pocas soluciones funcionales

El diseño exterior afecta al interior, que da sensación de desahogo, pero sin la altura de los 307 y Stilo. Y no hace falta más, porque es amplio en lo importante: plazas delanteras bien resueltas y con buenos asientos, y las traseras bastante cómodas, tanto por altura como en anchura y espacio para las piernas. El maletero, en cambio, es más justo, aunque incluye rueda de repuesto grande.

Este Toyota no desentona en espacio, pero le faltan los detalles. Es triste por dentro y tiene un diseño y aspecto interior mejorables, con una consola central muy simple y unos plásticos y tapicerías oscuros que lucen poco. Además, salvo los asientos traseros, que se pliegan por partes, no ofrece las soluciones funcionales de sus rivales más modernos: el asiento trasero regulable en longitud del Stilo o los huecos para objetos del 307. Sólo tiene dos posavasos al lado del freno de mano, apoyabrazos hueco delante, guantera, una cajita bajo el volante y bolsas en las puertas delanteras y los respaldos. Pero la insonorización es buena, y el chasis y las suspensiones tienen la robustez de Toyota.

Una gama muy completa

La gama Corolla es muy completa y cuenta con seis carrocerías y seis motores, cuatro de gasolina y dos turbodiésel (ver cuadro inferior). Pero tiene un equipo de serie justo, sobre todo en seguridad. Hay cuatro acabados: Base, Terra, Luna y Sol. Y aunque todos incluyen cuatro airbags, ABS, radiocasete y ordenador de viaje, las cortinas hinchables no se ofrecen como opción y el ESP sólo en las versiones 3 y 5 puertas con motor 1.6 (540 euros) y en el T-Sport (serie).

Conclusión

El Corolla es un familiar amplio y moderno que destaca por su oferta de carrocerías y la garantía de tres años. Tiene unos precios correctos, un comportamiento eficaz y la solidez de Toyota. Y le falta un interior más atractivo y las soluciones prácticas de los familiares más modernos de su tamaño.

AL DETALLE

- MÁS ECONÓMICO, PERO SIN AIRE El Corolla 5 puertas turbodiésel (90 CV) tiene unos precios ajustados, pero no tan competitivos como parece: el equipo de serie es inferior al de sus rivales. No incluye el aire acondicionado, de origen en todos menos en los Focus y Xsara (unos 1.000 euros), ni tampoco las cortinas hinchables de los 307 y Stilo. Sumando la climatización cuesta como el Peugeot y es 1.100 euros más caro que un Focus con aire. En cambio, sale 400 euros más barato que el León y 800 menos que el Xsara (sin los descuentos de Citroën). El Corolla aporta un turbodiésel correcto, un interior austero aunque muy habitable y la garantía de tres años. - FUNCIONALIDAD MEJORABLE El diseño interior del Corolla es moderno, aunque bastante simple y frío. Tiene un salpicadero correcto, con plásticos mullidos de calidad, pero la consola central es demasiado sencilla y con poca presencia. La austeridad se refleja también en las soluciones funcionales, menos completas que las de otros familiares polivalentes de su tamaño. Aporta un interior amplio, pero, salvo la zona del freno de mano, le faltan accesorios prácticos: los pasajeros de atrás apenas cuentan con un cenicero. Y más huecos para objetos, como cajones bajo los asientos, más posavasos... El maletero no destaca por su capacidad, pero lleva rueda de repuesto grande y una bandeja para objetos en los lados. Por lo demás, las formas sencillas y cuadradas de la zaga son convencionales, porque prima más el aprovechamiento del espacio que el atractivo estético.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2002

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