La indonesia Dita Sari, de 29 años, que dirige el Frente Nacional para la Lucha de los Trabajadores Indonesios, ha rechazado
el premio Reebok de Derechos Humanos, dotado con 50.000 dólares, porque la multinacional estadounidense explota a los trabajadores en los países en vías de desarrollo. Sari declaró: 'He meditado sobre el galardón y al final decidí no aceptarlo'. Aunque el premio supone un reconocimiento a su lucha, dijo ser 'consciente de las condiciones laborales de los trabajadores de Reebok en los países en desarrollo como Indonesia, México, China, Tailandia, Brasil y Vietnam'. Con 21 años creó un sindicato durante el férreo régimen del presidente Suharto (1967-1998) y se convirtió en una prisionera política; desde entonces persiste en conseguir mejorar la situación de los trabajadores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de febrero de 2002