Grupos de esposas y de simpatizantes de guardias civiles protagonizaron ayer dos concentraciones en Sevilla y Jaén para solicitar 'un trato digno' para el colectivo. En Sevilla los concentrados ante la Delegación del Gobierno casi llegaron al centenar y en Jaén rondaron la cincuentena. Los integrantes de la Guardia Civil no pueden manifestarse por su cuenta, ya que están regidos por códigos militares que lo prohiben.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de febrero de 2002