En el último Bcn Informació, boletín de autopublicidad de nuestro gobierno municipal pagado por todos los ciudadanos, una pequeña nota nos informa de que el área del Born ya está arreglada. Acompañan el texto unas fotografías tan pequeñas que no permiten ver el resultado final que se celebra. ¿Será porque no cabían en la página? Pues no, si se observa atentamente se verá que la intención es hacer una filigrana fotográfica para escamotear al lector la verdad de la imagen: las pancartas reivindicativas de los vecinos ante el autismo e indiferencia del consistorio por la agresión que supone la presencia y proliferación incontrolada e insostenible de centenares de terrazas de bares que por la noche elevan el ruido en la zona hasta límites intolerables.
Pero lo mejor viene después, cuando se relatan las acciones del distrito en relación con la Agenda 21 que, según dicen, han llevado a cabo: campañas antirruidos en el barrio y otras actividades de las que ni yo, que vivo en Ciutat Vella, ni otros vecinos a los que pregunto se han enterado. Ante su actuación en la calle de la Carabassa o ante la recomendación que, en la mejor tradición de izquierdas, la concejal del distrito, señora Cati Carreras, hizo en televisión a los vecinos protestones de que se fueran a vivir a Pedralbes, una intuye que los valores de sostenibilidad, diálogo, ética, participación, etcétera, les sirve de referentes para actuar exactamente en sentido contrario.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 2002