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Villalba pagará siete millones de euros por recuperar un encinar

La finca era de una inmobiliaria que poseía permiso para construir 350 viviendas

El pueblo de Collado Villalba tendrá un nuevo parque público de lujo: El Coto de Las Suertes, una finca de 400.000 hectáreas de gran valor ecológico ubicada en la cuenca del río Guadarrama. Tras más de dos años de negociaciones, el Ayuntamiento ha llegado a un acuerdo con la empresa propietaria del terreno, una inmobiliaria que pretendía construir 350 viviendas. Para recuperar El Coto, el pueblo pagará a los propietarios 7.212.000 euros. A cambio, la inmobiliaria renunciará a los recursos contencioso-administrativos pendientes y a cualquier reclamación.

El Ayuntamiento de Collado Villalba ha puesto fin esta semana al largo contencioso que mantenía con los propietarios de la finca El Coto de las Suertes. Gracias al acuerdo, ya no habrá viviendas en los terrenos y sus encinas sobrevivirán al desarrollo urbanístico. Una vez se firme el convenio con los propietarios (previsto para junio), el Ayuntamiento convertirá la finca en el mayor parque público de la localidad.

La lucha por evitar la desaparición de El Coto comenzó en el año 1992. Los vecinos se movilizaron cuando las máquinas entraron en la finca y comenzaron a talar encinas centenarias. En los terrenos, que tenían la calificación de urbanizables, se pretendían levantar 350 viviendas unifamiliares.

La contundente respuesta de la población hizo que el alcalde diese marcha atrás en la licencia de urbanización concedida en febrero de 1991. Se manifestaron en el pueblo, en la Puerta del Sol, y más de un centenar de niños enviaron a doña Sofía un centenar de dibujos y 25 redacciones que reflejaban la importancia que tenía para ellos el bosque que ahora se pretendía destruir.

Por decreto, el alcalde declaró en el año 1994 la caducidad de la licencia y la suspensión de las obras de explanación y la tala de encinas. Posteriormente, y hasta el año 1999, se intentó arreglar la situación con la inmobiliaria Alcázar, SA, que había comprado un suelo urbanizable y que de pronto se encontraba con 40 hectáreas donde no había posibilidad de construir. En aquel momento, la finca contaba, incluso, con un plan parcial aprobado por la Comunidad de Madrid en agosto de 1990.

Hubo preacuerdos para permutar El Coto por otros terrenos, como Las Eras, Cantos Altos y Prados del Oeste. También se intentó, en 1994, incrementar el número de viviendas permitidas y cambiar su tipología por la de bloques en altura.

Ninguna de las tentativas fraguó. De lo cual se congratula el actual regidor del pueblo, el socialista José Pablo González Durán, que asegurá que 'eran totalmente lesivas para los intereses del municipio'.

Al no llegar a ningún acuerdo con el Ayuntamiento de Villalba, la inmobiliaria decidió interponer un recurso contencioso-administrativo en 2000. En ese momento, gobernaba ya el actual equipo de gobierno, formado por una coalición entre PSOE e Izquierda Unida. En el programa electoral de la coalición se indicaba: 'Bajo ningún concepto se construirá en la finca de Las Suertes'.

El convenio ha gustado, incluso, a Carmen Rodríguez, portavoz del grupo municipal del PP, que se muestra encantada. Lo que ya no ve tan claro es cómo se van a pagar los siete millones de euros.

En cuanto a los planes para este espacio natural, el Ayuntamiento lo acondicionará como parque público, pero sin tocar las encinas, enebros, sabinas y matorrales que lo pueblan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 2002