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OPINIÓN DEL LECTOR

Debate en el PSE-EE

Observamos con asombro y preocupación el tratamiento sobre el debate interno abierto en el PSE-EE en la mayor parte de foros españoles. Y es que, al parecer, la amenaza de las tesis 'filonacionalistas' al estilo Maragall se cierne sobre el socialismo vasco. Nada bueno puede ocurrir de todo esto para quienes, al igual que Bush, se autoproclaman garantes de la libertad y de la democracia, se erigen como defensores de estos valores por encima del bien y del mal. Cualquiera que en la cuestión vasca se salga del dogma que pregonan estos foros o sectores políticos, como mínimo puede ser tachado de cómplice con la violencia de ETA o de promover el pecado independentista.

Es más que necesario el debate y una nueva reorientación del PSE como parte fundamental de la izquierda vasca. Al margen de la lamentable situación de la izquierda a nivel internacional, la crisis identitaria en la que se halla inmerso el PSE tiene su origen en gran parte en su idilio antinatura con la derecha española más agresiva y poderosa de los últimos años. El frente común con el PP, que tuvo su punto álgido en las últimas elecciones para regocijo de unos y perplejidad de otros, no es el camino para solucionar el problema de Euskadi ¿No resulta inquietante que los propios populares defiendan abiertamente una línea determinada (la de Redondo) dentro del PSE?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 2002