El pleno donostiarra del próximo martes puede tener consecuencias traumáticas para el equipo de gobierno que forman el PSE-EE y el PP si antes sus responsables políticos, Odón Elorza y María San Gil, respectivamente, no encuentran una salida a su desacuerdo permanente. El alcalde no descarta expulsar de su gabinete a los representantes populares, aunque admite que la repercusión nacional que tendría esta ruptura le retrae de tomar esa decisión.
Los populares no temen ser destituidos como delegados. San Gil ha repetido varias veces a Elorza: 'Si nos quiere echar, que nos eche, pero sin buscar excusas como la de Auditz Akular'. Para el PSE, este plan de vivienda es 'estratégico, en uno de los pocos suelos que quedan libres en San Sebastián', recalca el primer edil. Su aplazamiento supondría retrasar una operación para la que el consistorio ha invertido hasta ahora 12,5 millones de euros (2.080 millones de pesetas).
El PP y EA-PNV han presentado sendas enmiendas para dejar encima de la mesa este proyecto urbanístico, lo que no ha sido aceptado por los socialistas. Batasuna, por su parte, se opone al plan global de Auditz Akular porque 'no soluciona el problema de la vivienda y trae consigo afecciones negativas'.
El Gobierno vasco, mientras, invita a socialistas y populares a ponerse de acuerdo porque San Sebastián 'necesita un plan de choque en materia de vivienda y Auditz Akular puede ser uno de los soportes de este plan', puesto que en la actualidad hay unos 12.600 ciudadanos donostiarras que han demandado una vivienda protegida a través de Etxebida.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 2002