El sacerdote Alfonso Vegas ya no es párroco de Ituero de Azaba, puesto que el obispado de Ciudad Rodrigo ha suspendido sus funciones en cuanto se conoció con certeza que se había casado en Piura (Perú) con Luz Aurora Otoya, la mujer con la que entró en relación a través de Internet y a la que después decidió conocer en persona. El obispado de la diócesis emitió un comunicado en el que se dice que 'la Iglesia suspende automáticamente de las potestades de orden y jurisdicción a Alfonso Vegas, que al mismo tiempo pierde de forma inmediata el oficio que tenía encomendado como párroco'.
Alfonso Vegas Ramajo desarrollaba su misión sacerdotal no sólo en Ituero, sino también en Campillo de Azaba y Castillejo de Azaba, aunque disponía de seis meses de periodo sabático, exento de sus obligaciones sacerdotales. La decisión del obispo mirobrigense supone que el cura no podrá administrar los sacramentos ni oficiar misa 'ni disponer de la parroquia'.
Durante la próxima semana se espera el regreso de Alfonso Vegas, de 41 años, ya acompañado de su esposa Luz Aurora Otoya Arellano, de 40 años, ex religiosa, al pueblo de Ituero de Azaba, donde a través de una colecta se ha conseguido el dinero, 1.500 euros, para que el sacerdote pueda pagar el pasaje de avión de la mujer con la que contrajo matrimonio el 21 de enero en Piura (Perú). El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan José Asenjo, adelantó el viernes la posibilidad de este castigo si se confirmaba que el sacerdote se había casado en Perú. Se cumplirá 'lo ordenado por el Código de Derecho Canónico', dijo Asenjo después de calificar la situación de 'pintoresca y esperpéntica'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de marzo de 2002