La memoria del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) del año 2001 admite que el robo de sumarios en los juzgados de Marbella, además del 'capítulo más oscuro y lamentable', puso al descubierto la 'debilidad' de la administración de justicia. Sin embargo, la misma memoria añade que dada la magnitud de dicha administración 'no siempre es tan fácil controlar cada movimiento que pueda darse'. La memoria constata también la preocupante situación de tres salas andaluzas de los Contencioso donde a finales del año pasado se acumulaban, pendientes de resolver, 52.937 asuntos.
El presidente del TSJA, Augusto Méndez de Lugo -que hoy, por primera vez, comparecerá por iniciativa propia en el Parlamento andaluz para dar cuenta de la memoria judicial- reconoció la 'intrínseca dificultad' para aclarar con exactitud lo sucedido en los juzgados de Marbella aunque a tenor de las pesquisas llevadas a cabo 'nada se puede reprochar al comportamiento de los organismos públicos competentes'. Todos los sumarios robados, explicó el presidente, no sólo han sido ya reconstruidos sino que los jueces de apoyo enviados por el Consejo General del Poder Judicial han impulsado su tramitación.
'Resulta muy preocupante que hechos como el de Marbella puedan tener lugar y para evitar que se produzcan en el futuro se sigue trabajando y mejorando los sistemas de vigilancias' aunque 'no siempre es fácil controlar cada movimiento que pueda darse'. La memoria también reseña en el capítulo menos brillante el asalto a los despachos de cuatro jueces en Torremolinos, aunque en esta ocasión el motivo no fuera el robo.
Méndez de Lugo dijo los constantes traslados de los titulares y secretarios de los juzgados de Marbella no responden a una 'desbandada general' a cuenta de las peculiaridades de la ciudad sino a los cambios propios de una 'sede conflictiva'. En sedes como las de Marbella 'los jueces, magistrados o secretarios si pueden prefieren ciudades donde esté menos atenuada' tal conflictividad.
El presidente del TSJA puntualizó que los juzgados marbellíes 'soportan una carga muy conflictiva', causada por querellas entrecruzadas, importantes procesos de narcotráfico, estafas en masa y el peso de una población extranjera 'refugiada allí y que comete delitos que acrecientan la conflictividad'.
La memoria constata también la existencia de otros catorce órganos judiciales conflictivos si bien, en este caso, las problemas provienen de anomalías en la tramitación y retrasos en apariencia sin justificación. El informe anual registra en concreto catorce sedes conflictivas, seis de las cuales están en Cádiz, tres en Almería, dos en Málaga y Sevilla y una en Córdoba.
El presidente del TSJA señala que la falta de progresión de tales juzgados 'es desconcertante'. 'La falta de recuperación de las normal actividad, en los casos en que esta situación viene de atrás y también de atrás viene su vigilancia, no responde a una carga competencial inadecuada o excesiva. En estos supuestos, habiéndose adoptado las medidas de refuerzo oportunas que palían las carencias que previamente pudieron existir, debiera producirse una evolución favorable que, como demuestran las estadísticas, no se advierte'. Todo ello, añade, impide 'levantar cabeza a estos órganos judiciales'.
Saturación en tres salas
Respecto al funcionamiento de los restantes órganos judiciales, la memoria manifiesta su preocupación por la saturación de las tres salas de lo Contencioso Administrativo repartidas por Granada, Sevilla y Málaga. En total, a finales del año pasado, se acumulaban 52.937 asuntos pendientes, unos porque aún están en trámite y otros, en una cifra nada despreciable, porque aguardan la deliberación y el fallo.
Así, la memoria precisa que los expedientes en curso están 'muy por encima de los ingresos'. Si en el año 2000 los registros diminuyeron en un 42% gracias a la creación de los Juzgados de lo Contencioso, el año pasado volvieron a aumentar, sobre todo a causa de los recursos de apelación interpuestos en las salas contra las sentencias de estos órganos.
Por el contrario, la evolución en las salas de lo Social fue positiva y los asuntos pendientes disminuyeron en un 60%. En las Audiencia Provinciales también se produjo una reducción del 57% en las ocho Audiencias Provinciales andaluzas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002