Alrededor de trescientos jóvenes se manifestaron ayer por las calles de Granada en protesta por la 'brutalidad y los abusos' con la que actuó la Policía Local el pasado 15 de marzo al intentar disolver una gran concentración espontánea de 5.000 personas que celebraban la Fiesta de la Primavera. La fiesta se saldó con la detención de cuatro jóvenes y ocho personas lesionadas.
'Queremos protestar por la carga tan brutal que ejerció la Policía Local cuando la Fiesta de la Primavera era algo que se celebra en Granada desde hace diez años y nunca antes había pasado nada', señaló ayer Andrés Quesada, padre de uno de los jóvenes agredidos por los agentes. La manifestación, que recorrió el centro de Granada, iba encabezada por una pancarta en la que podía leerse: 'Contra la agresión policial injusta y abusiva'.
La intervención policial tuvo lugar entre la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes. Miles de personas celebraban la llegada de la primavera cuando, según la versión de algunos jóvenes, agentes de la Policía Local arremetieron contra ellos sin motivo aparente e incluso contra algunos que ni siquiera participaban en la fiesta. Cuatro de los jóvenes ya han presentado denuncia contra el cuerpo.
La Policía Local, por su parte, ha sostenido en todo momento que los agentes fueron insultados y agredidos, y que su actuación fue 'digna de elogio'.
En el transcurso de la manifestación se leyeron comunicados de diversos colectivos. En algunos, de gran dureza pese al carácter pacifista de la protesta, se llegaba a decir: '¿Cuántos hermanos y hermanas presos han de morir para que sintamos náuseas al oir la palabra democracia?', o 'No habrá agresión sin respuesta'. Algunos participantes en la marcha escupieron contra las cámaras de televisión que cubrían la información. Los padres de los muchachos agredidos se desvincularon por completo de este tipo de actitutdes y aseguraron que se trataba de jóvenes ajenos a la protesta. La manifestación concluyó en el centro con actividades lúdicas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002