El futuro del sector del aceite no está en las subvenciones, sino en el incremento de las rentas a través del valor añadido que se consiga con su comercialización. Bajo esta premisa las administraciones y el sector se han unido en una mesa de trabajo que ha decidido ya dedicar más de 18 millones de euros a la promoción, tanto interior como internacional, de este producto.
El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete y el consejero de Agricultura, Paulino Plata, participaron ayer en Jaén en la constitución de las mesas de trabajo del convenio de promoción suscrito en enero con el objetivo de convertir el aceite español en el referente mundial. Los trabajos de la mesa los coordina el ex ministro socialista Luis Atienza y en ella participa también la Generalitat de Cataluña.
El Gobierno central y la Junta se han coordinado por primera vez para trabajar de forma conjunta con el sector del aceite. Además, los productores, envasadores y comercializadores se encuentran más unidos que en cualquier otro momento, por lo que los trabajos esperan desembocar en la creación de una interprofesional, y en la promoción y comercialización de un producto del que en esta campaña se han obtenido 1.303.000 toneladas, lo que supondrá una facturación de 1.593 millones de euros, 391 millones más que el año anterior.
Una de las fórmulas que se baraja para la financiación es la de retraer de las ayudas comunitarias, que suponen unos 1.000 millones de euros anuales, un 1% para promoción. A esta cantidad se sumarían subvenciones de las administraciones, con lo que el dinero público se uniría al esfuerzo que realice el propio sector. También se estudia la creación de una Fundación para la Promoción del Aceite de Oliva Español.
La promoción que se va a realizar desde ahora se mantendrá en el tiempo. Plata destacó que tiene que convertirse en 'un esfuerzo' a lo largo de un periodo mínimo de entre cinco y diez años para conseguir el liderazgo mundial 'en la producción y comercialización del aceite de oliva de calidad'.
El consejero también destacó la importancia de que el sector vea que 'hay una voluntad inequívoca' de las dos administraciones para conseguir que funcione la promoción y la comercialización. Se trata de una estrategia esencial, destacó Arias Cañete, si se tiene en cuenta que, en la renta, el 71% de los ingresos procede del mercado y sólo el 29% de las ayudas comunitarias.
Los representantes agrícolas de las dos administraciones no estuvieron tan de acuerdo en los temas planteados sobre modulación de ayudas y reforma de la OCM del aceite de oliva. Plata defendió la modulación mientras el ministro lo considera un asunto secundario. En cuanto a la reforma, Arias Cañete criticó que no exista una posición unánime tras el anuncio del PSOE de una reflexión sobre un cambio de ayudas a la producción por otras a la superficie. Ambas administraciones están realizando informes para determinar qué opción sería más beneficiosa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002