La adaptación del sector agrícola catalán a los cambios sociales y económicos de la globalización será el eje del octavo congreso del sindicato agrario mayoritario en el campo catalán, Unió de Pagesos (UP), que se celebrará los próximos días 13 y 14 en Batea y Gandesa (Terra Alta). Bajo el lema Ferms a la terra en un món global, unos 150 delegados sindicales de toda Cataluña debatirán en una ponencia única, titulada Propuestas para la política agraria del futuro, la necesidad de dar un enfoque 'multifuncional' a la actividad agrícola. Así se pretende dar respuesta a las necesidades sociales y ambientales por encima de los criterios de rentabilidad comercial.
El coordinador nacional de UP, Joan Caball, subrayó la conveniencia de aportar 'alternativas' para hacer frente al escenario social y económico que se configura con los futuros acuerdos que se negocian en la Organización Mundial de Comercio (OMC), la reforma de la Política Agraria Común (PAC) y la ampliación de la Unión Europea a los países del Este, que afectará al reparto de los fondos destinados a la agricultura.
En este sentido, UP reivindicará como prioridades el mantenimiento del modelo agrícola europeo, basado en las explotaciones pequeñas y familiares, y la 'presencia activa del factor humano en la agricultura' para evitar el progresivo abandono que sufren los campos de cultivo catalanes (entre 1989 y 1999, el número de explotaciones se redujo el 13%, según Caball).
El consejero de Agricultura de la Generalitat, Josep Grau, será el encargado de inaugurar la asamblea, que será clausurada por el presidente del Parlament, Joan Rigol.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002