Los hoteles de entre una y cuatro estrellas de la ciudad de Barcelona alcanzaron la plena ocupación durante los días clave de Semana Santa, entre el jueves y el domingo pasado, mientras que los de cinco estrellas se quedaron entre el 60 y el 70%, según datos ofrecidos ayer por el concejal de Turismo, Jordi Portabella. Los resultados superan los del año pasado y se han absorbido las 3.000 nuevas plazas hoteleras. El Año Internacional Gaudí fue uno de los atractivos de estas vacaciones y la Sagrada Familia recibió 6.000 visitantes diarios, una cifra equivalente a los que recibe en la temporada alta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002