El Tribunal Constitucional (TC) ha anulado una sanción de 70 millones de pesetas impuesta a principios de la década de 1990 a la central nuclear Vandellòs-I por comunicar tarde a las autoridades y al Consejo de Seguridad Nuclear un incendio que se declaró en sus instalaciones el 19 de octubre de 1989 y que motivó el cierre de la planta nuclear. El TC ha otorgado el amparo a la empresa Hispano-Francesa de Energía Nuclear (Hifrensa), sociedad que explotaba la central, y que fue sancionada por no cumplimentar un impreso sobre notificación de emergencia nuclear y por el 'retraso injustificado' en la comunicación del incidente a las autoridades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002