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Desde el Pacífico

El desarrollo va unido a la educación y a la movilidad

La creatividad es importante en Silicon Valley, pero va unida a una buena educación y a la movilidad social

SILICON VALLEY NO PRETENDE IGNORAR la recesión que la afecta y la golpea tan duro. Un total de 25.000 personas han sido despedidas (es la primera merma en la tasa de empleo desde 1993). El dinero invertido por los capitalistas de riesgo bajó en un 71%. Los elementos de optimismo, sin embargo, no faltan: la productividad ha subido y las patentes recibidas por empresas de Silicon Valley corresponden al 8% del total para EE.UU. en el 2001. La proporción era apenas de 3% en 1990.

'Silicon Valley tiene un hábitat especial para innovar y emprender. Redes densas y la proximidad geográfica alientan la interacción cara a cara'

'Mientras más depende una economía de la innovación, más importa la infraestructura social que la sostiene. La creatividad no basta'.

Resulta difícil, sin embargo, sacar conclusiones de tales cifras. Para ir más a fondo, una asociación de empresas, representantes locales y grupos cívicos llamado Joint Venture: Silicon Valley (JVSV) se ha dedicado a estudiar la fuerza estructural de la región, publicado en (www.jointventure.org/resources/2002Index/2002Index.pdf).

Primera constatación: el Valle de hoy es la única región de EE.UU. (con Boston) en la cual se encuentra una mezcla de talentos y empresas capaces de sacar provecho en el mismo espacio de los progresos de la informática y del potencial de la biotecnología.

Para los autores del informe, 'el verdadero secreto de Silicon Valley es que es un hábitat especial para la innovación y la capacidad de emprender. Redes densas y la proximidad geográfica alientan la interacción cara a cara', lo que permite el intercambio de ideas y el cierre de tratos. Esto se parece a lo que uno puede encontrar en Londres, Manhattan o Hong-Kong en el campo financiero y en Hollywood en el mundo del cine. 'Por eso, el corazón de la creación económica (en donde hay acción) seguirá vinculada al lugar'.

El lugar, sin embargo, ha sufrido de sus propios éxitos. El boom a llevado a traer mano de obra de afuera lo cual ha contribuido a hacer de la Bahía de San Francisco una de las zonas más caras del país. Todo esto lleva JVSV a decir: 'La salud económica de la región dependerá de su salud social, la cual incluye una educación de calidad, viviendas a precios asequibles y la movilidad social de la población'.

En este punto aparece la propuesta más audaz: 'Mientras más depende una economía de la innovación, más importa la infraestructura social que la sostiene'. La creatividad en materia de microprocesadores y de modelos de negocios ya no basta. Tiene que manifestarse 'en el lugar de trabajo y en la sociedad las instituciones, la cultura y el marco legal y político'.

Conscientes de que un informe no resuelve nada, los responsables de JVSV, convocaron a numerosos empresarios y les invitaron a hacer esfuerzos. Según nos explicó por correo Judy Heyboer, copresidenta del comité sobre fuerza de trabajo de JVSV, los participantes decidieron unir fuerzas en 'la creación de confianza en el lugar de trabajo y lo que llamamos 'súper flexibilidad', la capacidad para los empleados de llevar sus planes de salud y demás beneficios y pensiones de una empresa a otra, o de una compañía a un cese de trabajo, sin tener que volver a empezar todo o perder estos elementos importantes de seguridad'.

Heyboer dice ser optimista, y considera que el trabajo en curso 'será el principio de un movimiento en dirección a esas innovaciones sociales'. Es indispensable, por que el futuro de Silicon Valley depende de un mundo abierto, y otras regiones están listas para tomar el relevo y cabalgar sobre la cuarta ola de innovación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002