Las compañías aseguradoras perdieron el año pasado por el fraude cometido en el sector un total de 565 millones de euros, lo que supone el 1,3% de su facturación total, según un estudio que ha elaborado la entidad Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (ICEA) sobre 24 entidades, que suponen el 13,23% de la facturación total del sector.
El ramo que sufre con mayor intensidad el fraude es el del automóvil, que concentra el 90,51%. Detrás se encuentran los seguros de hogar, con un 6,61%; enfermedad, con un 1,11%; comercial, con un 0,75%; accidentes personales, con un 0,41%; transporte, con un 0,32%, y otros seguros, con un 0,22%. El menor número de fraudes se da en el ramo de vida.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002