El grupo alemán de medios de comunicación Kirch, que afronta una aguda crisis de liquidez, podría optar por la suspensión de pagos de su filial Kirch Media, que controla la mayor cadena de televisión privada de Alemania, según indicaron ayer fuentes cercanas a la compañía.
Este paso es considerado posible también por fuentes de los bancos acreedores, que no logran avanzar en las negociaciones sobre el rescate del grupo que mantienen con representantes del magnate de comunicación de origen australiano, Rupert Murdoch, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Ambos empresarios ya mantienen participaciones en Kirch Media, depositaria de millonarios derechos de transmisión cinematográficos y deportivos, y quieren aprovechar esta posición para tomar el control de buena parte de los negocios de su rival alemán.
Las conversaciones sobre el reparto del conglomerado seguirían incluso después de una suspensión de pagos, según señalaron fuentes de Fininvest (propiedad de Berlusconi) a la agencia Reuters.
Desde hace semanas, la suspensión de pagos es una de las tres opciones posibles para solucionar la crisis del grupo, que arrastra deudas superiores a los 6.500 millones de euros. Las otras dos posibles alternativas -la toma de control, ya sea por los bancos o por los accionistas minoritarios, de Kirch Media, entre ellos Murdoch y Berlusconi- continúan sin concretarse. Uno de los problemas es que el grupo Kirch requiere de un crédito de emergencia de por lo menos 200 millones de euros para cumplir sus más inmediatos compromisos financieros. Bancos y accionistas hasta ahora no han podido ponerse de acuerdo sobre esta inyección de capital.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002