El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, denunció ayer 'el encierro carcelario' al que, en su opinión, se somete a los 392 inmigrantes retenidos en la antigua terminal del aeropuerto de Fuerteventura. Llamazares ratificó las denuncias efectuadas a principios de año por Médicos Sin Fronteras, en el sentido de una 'deficiente asistencia jurídica' de los retenidos, además de la masificación del recinto que obliga a estas personas a vivir 'en condiciones inaceptables para un país desarrollado'. A su entender, con estas personas 'se están vulnerando los principios constitucionales fundamentales', como las relativas a las condiciones dignas de vida o la asistencia jurídica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002