Representantes de los 15 países de la UE abordarán por primera vez con los de 10 naciones de Asia la regulación de los flujos migratorios desde Oriente hacia los países occidentales. La reunión, tercera que celebra la ASEM (Encuentro Asia-Europa), se desarrollará hoy y mañana en Lanzarote. El objetivo es un acuerdo para frenar la inmigración irregular.
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Además de los Quince, 10 países asiáticos forman parte de la ASEM: China, Filipinas, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Brunei, Japón, Corea del Sur, Malaisia y Singapur. El flujo de inmigrantes que recibe España desde ellos no es llamativo: 57.044 personas sobre un total de 1.109.060 extranjeros residentes. Pero en otros países de la UE alcanza hasta el 50% de la inmigración irregular.
La mayoría de los asiáticos en Europa procede de China. Sus destinos preferidos tienen que ver con viejos lazos coloniales (Reino Unido, Francia o Países Bajos) o con la bonanza económica (Alemania). Reino Unido es su principal receptor. Tras los chinos figuran los vietnamitas, que se afincan sobre todo en Francia, aunque en los últimos años un número importante de ellos se ha instalado en Alemania y Finlandia. Otras nacionalidades con presencia importante en la UE son Corea, Malaisia y Singapur.
El número de chinos que viven en España en situación regular se ha incrementado notablemente en los últimos tres años. Ha pasado de 24.693 en 1999 a 28.693 en 2000 y a 36.143 el año pasado. El segundo país asiático de procedencia de inmigrantes es Filipinas, con 14.716 residentes; la mayoría se establecieron en la década de los setenta y han obtenido la nacionalidad española.
La iniciativa de la conferencia de Lanzarote corresponde a España, que la propuso en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la ASEM celebrada en Seúl en octubre de 2000. Entonces estaban recientes los sucesos de la localidad inglesa de Dover, en donde murieron asfixiados 58 chinos que trataban de entrar ocultos en un camión. Ahora, el objetivo es iniciar el diálogo y la cooperación tanto en la organización de flujos legales (políticas de admisión, de reagrupación familiar y de integración de los inmigrantes) como en la lucha contra la inmigración irregular. Está previsto que al término del encuentro sea aprobada una declaración que recoja este compromiso.
Consuelo Rumí, secretaria de políticas sociales y migratorias del PSOE, dijo ayer que "el Gobierno y el ministro [del Interior, Mariano] Rajoy deben aprovechar la reunión para aprender, porque no tienen ninguna lección que dar en política migratoria". "El Gobierno va con las manos vacías y los deberes sin hacer", añadió.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002