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La Comunidad pagará por la M-45 unos 1.500 millones de euros, un 36% más de lo previsto

El Gobierno regional abonará una media de 75 céntimos por cada coche que use la vía

Los 37 kilómetros de la autovía M-45, inaugurada el 15 de marzo, costarán a la Comunidad de Madrid un 36% más de lo previsto. Cuando se empezó, en agosto de 1998, las previsiones del Gobierno regional apuntaban que, para sufragarla, debería abonar a las constructoras, a lo largo de 25 años, 1.100 millones de euros. Pero, debido a los cambios de trazados, a las expropiaciones y a la subida del IVA, esta cifra se va a incrementar cerca de un 36%. Fuentes gubernamentales calculan que la M-45 costará unos 1.500 millones de euros en 25 años.

A pesar de esta enorme suma, el Gobierno regional aún no ha empezado a pagar nada a los tres grupos de grandes constructoras que han llevado a cabo esta autovía. El método de pago es novedoso: los constructores la hacen y después la Comunidad paga, año a año, en función de los coches que pasan. Es lo que se denomina peaje en la sombra. El automovilista no desembolsa nada cuado la usa: es la Administración la que abona el servicio, aunque, a la postre, éste se sufraga por medio de los impuestos de los madrileños.

En un principio, se calculó que la construcción de la autovía iba a costar 360 millones de euros. El precio final, a falta de recabar los últimos datos, rondará los 420 millones de euros, según fuentes del Gobierno regional. Para compensar a las constructoras, el Gobierno regional acordó con ellas pagar, durante 25 años, una tarifa que, de media, iba a rondar los cinco céntimos de euro por kilómetro y coche. De cualquier forma, no iban a pagar lo mismo los turismos que los camiones, y el precio iba a depender y modificarse según el número de vehículos que ocuparan la vía: si se llegaba a un nivel de congestión, el precio bajaría. Y si los automovilistas sufrían un atasco, el viaje salía ese día gratis.

25 años

Un cálculo aproximado, teniendo en cuenta un trayecto medio, apuntaba a que, según las tarifas fijadas, la Comunidad pagaría, por coche, 54 céntimos de euro. En total, y a lo largo de 25 años, las constructoras recaudarían del Gobierno regional de la Comunidad de Madrid, por construir y gestionar la autovía, 1.100 millones de euros.

Esto cambiará. Las constructoras han solicitado (y obtenido) una subida de las tarifas. Las causas son múltiples: en primer lugar, la autovía costó cerca de 60 millones de euros más de los previsto: hubo que modificar el trazado a petición de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), porque la carretera, tal y como estaba diseñada inicialmente, hacía que el metal de los coches interfiriera en los radares de aproximación del aeropuerto de Barajas; también se cambió el trazado por la oposición vecinal de un grupo de vecinos del barrio de Santa Eugenia (Vallecas).

En el precio que la Comunidad pagará finalmente por coche influirá también, al alza, la subida del impuesto del valor añadido (IVA): una disposición de la Unión Europea que entró en vigor el año pasado obliga a cobrar en las autopistas de peaje un 16% de IVA a los turismos, un 9% más de lo que se cobraba hasta ahora (los camiones ya pagan un 16% en todos los casos). Las constructoras han reclamado a la Comunidad de Madrid subir la tarifa en virtud de que, de hecho, la M-45 es una autopista de peaje (aunque en la sombra). La Comunidad, según explicó ayer el consejero de Hacienda, Juan Bravo, ha estudiado durante meses si correspondía o no cobrar este aumento del IVA en este tipo de autopistas: 'Y se ha llegado a la conclusión de que la M-45 es una autopista de peaje, que da igual que sea en la sombra o en el sol', señaló ayer el consejero.

Por tanto, ¿en cuánto quedarán fijadas las tarifas definitivamente? Bravo argumenta que es difícil debido a las múltiples variables que incluirán: tramos recorridos, volumen del vehículo, nivel de congestión de la autovía... De cualquier forma, fuentes del Gobierno regional comentaron que la tarifa final será, de media, para los turismos, aproximadamente 70 céntimos de euro. De esta manera, las constructoras implicadas recaudarán, en los 25 años que dura la concesión, 1.500 millones de euros. Después de estos 25 años la autovía ya pasará a manos de la Comunidad.

Empresas

La construcción de la M-45 ha sido realizada por las siguientes empresas: Dragados, Fomento de Construcciones y Contratas, Necso y Caja de Madrid se han encargado del primer tramo (14 kilómetros que discurren entre la N-II y el eje de O'Donnell). Los 14,5 kilómetros del segundo tramo (entre O'Donnell y la carretera de Andalucía) han sido llevados a cabo por Cyntra, Ferrovial y ACS. El tercer tramo (siete kilómetros comprendidos entre la N-IV y la M-40), ha corrido por cuenta del grupo formado por Sacyr, Lain y el banco SCH.

Un millar de pinos, amenazados por la carretera

El grupo municipal del PP en Coslada denunció ayer a Efe la 'imprevisión' del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Coslada (PSOE) a la hora de diseñar los accesos de esta localidad con la M-45. En la actualidad, el enlace de Coslada pasa por la calle Manuel Azaña, perteneciente a una urbanización. El alcalde, Juan Granados, ha prometido construir en seis meses otro, debido a que esta calle no está preparada para aguantar el volumen de tráfico de la nueva autovía. El PP denunció que el nuevo enlace previsto pasa por una zona verde que alberga cerca de 1.000 pinos. 'Si las obras hubiesen sido proyectadas adecuadamente, habría sido posible el traslado de los pinos a otra área no urbanizable del mismo barrio', dicen. En opinión del edil popular Juan José García Ferrer, 'ya no es posible el traslado de esos pinos, ya que ha pasado la época de replantación y esos árboles no sobrevivirán al cambio; ahora sólo cabe la tala y la posterior sustitución por otros nuevos'. La construcción de esta carretera de acceso a la M-45, dijo Ferrer, requerirá también la retirada de una gran masa de tierra vegetal, puesto que es perjudicial para la cimentación del pavimento, por lo que propuso que 'esta tierra se aproveche para levantar un talud allí donde terminan las viviendas del Esparragal y la Colina'. Aconsejó, además, que 'el talud se pueble con nuevos pinos que sustituyan a los anteriores, con el fin de crear así una pantalla acústica que proteja a los vecinos de ese barrio de los ruidos de la M-45'. Según el grupo municipal del PP en Coslada, un grupo de vecinos ya ha colocado pancartas 'exigiendo al alcalde que proteja los árboles y salve el humedal que los acoge'. También los vecinos de la calle de Manuel Azaña protestaron cuando el alcalde decidió abrir el enlace de la M-45 por esa calle. Lo consideraban 'peligroso e inadecuado'. Los residentes denunciaron que en esa calle había colegios y residencias de ancianos. 'En cualquier momento se puede producir un accidente fatal', señaló un vecino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002

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