La población inmigrante sigue creciendo en Madrid. En un año ha aumentado un 50% el número de extranjeros empadronados en la Comunidad, según datos del Observatorio Regional de la Inmigración facilitados ayer por la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez. A primeros de este año eran 425.513, frente a los 281.183 de diciembre de 2000. Siete de cada diez viven en la capital, y un 14% son menores de 16 años. La mitad de estos trabajadores extranjeros son hispanoamericanos; un 10% marroquíes, y otro 10% de los países del Este.
Martínez calificó de 'positivo y enriquecedor' este rápido y progresivo mestizaje de la sociedad madrileña, donde ya el 8% de la población procede de otros países. 'Es el superávit de la Seguridad Social del año 2000, y lo va a seguir siendo; es el relevo generacional de los trabajadores de hoy y jubilados del mañana, y es la nueva cara de la ciudadanía de Madrid', explicó. 'La imagen de bienestar y progreso y de oportunidades que se tiene de esta región la convierte en el primer foco de atracción de la inmigración a nivel nacional', destacó. 'El fenómeno migratorio va a seguir creciendo', agregó la consejera.
El 51% de los 425.513 inmigrantes empadronados son mujeres. Un 24% procede de Ecuador; un 12%, de Colombia; un 10%, de Marruecos; un 6%, de Perú; un 5%, de la República Dominicana; un 5% es rumano; un 3%, polaco; un 2,5%, chino; un 2%, filipino, y un 1,5%, búlgaro. La consejera asegura desconocer cuántos de estos trabajadores extranjeros tienen permiso de residencia y cuántos están en situación irregular. 'Hemos pedido ese dato al ministerio del Interior y lo estamos esperando', matizó.
La necesidad de favorecer la integración de estos nuevos ciudadanos llevó a la Comunidad a poner en marcha, el año pasado, el Plan para la Inmigración (2001-2003), una iniciativa que el presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, había prometido para 1997. La consejera de Servicios Sociales hizo ayer una valoración 'positiva' del primer año de este plan, que ha supuesto una inversión de 30 millones de euros. 'Se han ejecutado 82 de las 92 medidas previstas', manifestó.
La principal novedad del plan para 2001 era la apertura de los nueve primeros centros de atención a inmigrantes. Estos dispositivos, gestionados por entidades privadas -Provivienda, Cruz Roja, la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR), Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL) y Fundación CIPIE-, ofrecen una atención jurídica, social y laboral especializada a los trabajadores extranjeros que llegan desde los servicios sociales municipales. Cada centro dispone de 15 plazas de alojamiento de emergencia, en pensiones y pisos de alquiler, para estancias máximas de tres meses.
Martínez aseguró que estos centros, cuyo número se incrementará este año con otros cinco más, están abiertos desde hace días, aunque todavía no han atendido a ningún inmigrante. 'Hasta ahora han estado trabajando en cómo coordinarse con los servicios sociales. Los primeros usuarios llegarán la próxima semana', añadió. PSOE e IU y los sindicatos han criticado que se abran 'estos centros paralelos regentados por privados, en vez de dotar de más personal a los servicios sociales'.
Otras medidas del plan buscaban reforzar programas ya existentes como el de mediadores interculturales o como las aulas de compensación educativa en colegios con numerosos niños extranjeros. Ha habido también algunos proyectos desechados, como la creación de un centro regional multicultural o de una tarjeta sanitaria específica para extranjeros en situación irregular, ya que se decidió darles la misma que a los demás ciudadanos. En 2002 el plan tiene un presupuesto de 30 millones de euros.
Cinco meses esperando
Francisco Contreras, diputado regional del PSOE, critica que la consejera hiciera ayer un balance del plan ante los medios de comunicación: 'Llevamos cinco meses esperando a que nos informe sobre su cumplimiento y sólo nos han respondido al 50% de las preguntas'. Y agregó: 'El fenómeno migratorio ha superado con creces lo esperado, y las medidas y el presupuesto del plan son insuficientes'. También UGT y CCOO tachan de 'insuficiente' e 'irreal' el presupuesto 'porque no tuvo en cuenta el crecimiento de la población inmigrante en la región'.
Para Caridad García, de IU, 'las dificultades que tienen los inmigrantes para conseguir un permiso de residencia dificultan mucho su integración, por muy buena voluntad que se eche'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002