El Gobierno regional de la comunidad vecina de Castilla La Mancha ya le ha visto las orejas al lobo. Decenas de ganaderos han reclamado su intervención ante los frecuentes ataques del cánido salvaje a los rebaños. Antonio Zahonero, presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG), afirma que sólo en Guadalajara el lobo ha ocasionado la muerte de más de 1.000 ovejas en 2001.
Ante la avalancha de reclamaciones, la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente castellano-manchega aprobó con urgencia el pasado mes de diciembre una normativa en la que establecía tres tipos de ayudas económicas para paliar los daños ocasionados por las manadas de lobos.
Esa normativa fija ayudas de hasta 300.000 pesetas para la construcción de corrales vallados para encerrar al ganado por la noche; de 30.000 pesetas para la adquisición de mastines -la mejor defensa natural contra el lobo-, así como la financiación parcial de pólizas de seguros para indemnizar a los ganaderos por las ovejas muertas.
Pero los propios ganaderos ya le han hincado el diente a esa normativa y afirman que se ha quedado coja.
Zahonero califica de 'incompleta' esa normativa, 'porque no incluye los daños indirectos que causa el lobo en el ganado'. 'Sólo te indemnizan por las ovejas muertas a mordiscos, pero no por las que han muerto aplastadas contra la verja del corral, y ésas son las más', añade.
'Además, después de un ataque, las ovejas preñadas suelen abortar y se pierde el año', concluye el ganadero castellano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002