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CARTAS AL DIRECTOR | CARTAS AL DIRECTOR

Convertibilidad del euro

Desde 1980 a la fecha he realizado no menos de 20 viajes a México y Centroamérica, y nunca tuve problemas para cambiar nuestra humilde peseta. Pues bien, he efectuado mi primer viaje a México y Guatemala con el poderoso euro y me he quedado perplejo.

En México solamente cambian euros las casas de cambio, y los hoteles, eso sí, con una comisión superior al 7%. Los bancos, incluidos el BBVA-Bancomer (segundo banco de México) y el Banco de Santander (tercero), no los admiten.

En Guatemala, los bancos ni siquiera saben que existen. Algún avispado empleado de banca te llega incluso a decir que pesetas sí cambian, pero que euros no. No pude menos que asombrarme cuando las agencias de viaje guatemaltecas me comentaron que casi el 50% de los turistas que visitan el país proceden de Italia, España, Francia y Alemania, y que hasta diciembre algunos bancos cambiaban liras, pesetas, francos y marcos. Afortunadamente, los cajeros automáticos (deporte de riesgo, según los mexicanos y guatemaltecos) no entienden de nacionalidades y dispensan moneda local contra cuentas corrientes en euros. ¿Es un tributo que debemos pagar los europeos al poderoso dólar? No lo sé, pero temo que sí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002