Las obras de transformación de Bilbao no sólo significan hormigón y ruidos. Ayer, junto a la reciente inaugurada Avenida del Ferrocarril -la calle más ancha de la capital-, la sociedad Bilbao Ría 2000 instaló tres tilos de casi diez toneladas cada uno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de abril de 2002