El artista escocés Peter Howson recoge dos facetas contrapuestas de Madonna en una serie de desnudos de la cantante que se exhiben en una galería de Ayr, ciudad costera próxima a Glasgow. Junto a unas madonnas maternales y lánguidas, Howson capta también el lado 'obsceno y diabólico' de una personalidad de gran carisma e influencia mundial. Al parecer, Madonna no posó desnuda para el pintor, a quien conoció hace trece años y cuya obra forma parte de su colección de arte. Las insinuantes curvas y fibras musculosas de los cuadros proceden de la imaginación de Howson. Así y todo, el pintor anticipa una visita de Guy Ritchie, no para ver la decena de desnudos de su esposa, sino para 'partirme la cara', según ha contado a la prensa británica. Ya en carne y hueso, además de un impecable vestuario, Madonna subirá por primera vez al estrado londinense para interpretar a una marchante de arte en Up for grabs. La obra no se estrena hasta el 9 de mayo, pero las localidades están agotadas hasta la bajada definitiva del telón, dos meses después.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de abril de 2002