Se acabaron las figuras. Hoy arranca el fin de semana de cierre de la Feria de Abril, definido siempre por un cierto aire torista. A la corrida de esta tarde, de Guardiola, se sumarán mañana y el domingo las de Cebada Gago y Miura. Una vez concluidos los carteles en los que se anunciaban los que mandan en el escalafón, el balance ganadero que dejan a su paso es desolador. Al menos, en lo que se refiere a los reconocimientos veterinarios.
En las últimas nueve corridas, justo la mitad de la feria que ocupa su tramo central, han sido rechazadas 48 reses, más de cinco por festejo. La ganadería lidiada ayer, la de José Luis Marca, igualó el récord establecido el pasado lunes por la de Manolo González, con siete toros que no pasaron el examen veterinario. Sin embargo, a diferencia de aquel caso, en que el ganadero retiró el único animal aprobado y se negó a traer más, Marca sí aportó más ganado y completó los seis titulares del encierro de ayer, aunque los sobreros fueron del hierro de Yerbabuena, propiedad de José Ortega Cano.
En el resto de casos, y desde el pasado miércoles 10 de abril, fueron suspendidos en el examen veterinario, la inmensa mayoría de las veces por falta de trapío, cinco de María del Carmen Camacho, cuatro de Victoriano del Río, cuatro de Garcigrande, cuatro de Osborne, tres de Martín Arranz, dos de Joselito, cuatro de Murube para la corrida de rejoneo, cinco de Parladé y dos más de Juan Pedro Domecq.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de abril de 2002