Medio centenar de representantes sindicales de la Unión de Policía Municipal eligió la calle en la que vive el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, para montar ayer tarde un botellón (consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública). Aunque, eso sí, los agentes no llegaron a beber de los vasos. Fue un acto más de la protesta que llevan a cabo desde hace meses por la reorganización del cuerpo que ha impuesto la concejal de Seguridad, María Tardón.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de abril de 2002