El paso fronterizo de Biriatou, en Irún, registró ayer retenciones de hasta siete kilómetros y medio por la mañana que fueron reduciéndose a lo largo del día. En el lado de Hendaya también se produjeron atascos menores y de forma intermitente a causa de las movilizaciones de protesta que mantuvieron los aduaneros franceses para reclamar la equiparación de su prima de riesgos a la de los policías y exigir una bonificación para la jubilación de un año por cada cinco trabajados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de abril de 2002