Al PP no le sentó nada bien que el Estado norteamericano de Idaho (donde la colonia de descendientes de vascos es muy numerosa) aprobase hace un mes una declaración en defensa del derecho de autodeterminación para Euskadi y de condena a ETA. Por eso, ayer presentó en el pleno del Parlamento una proposición no de ley en la que reclamaba la abolición de la pena de muerte en este estado.
Los nacionalistas arremetieron al unísono contra el representante del PP Carmelo Barrio, que fue quien se encargó de defender la iniciativa. Al final, la propuesta del PP fue rechazada y salió adelante la del tripartito, en la que insta al Congreso y Senado de los Estados Unidos a abolir la pena de muerte en los estados del país que la mantienen. Batasuna, que había presentado también su proposición y que fue rechazada, apoyó el texto de los partidos que apoyan al Gobierno, mientras que el PP y PSE se abstuvieron.
El portavoz del PNV, Xabier Ormaetxea, fue tajante al subrayar que el PP había presentado la propuesta 'en venganza' a la declaración de autodeterminación realizada por Idaho.
Por su parte, el parlamentario de Batasuna Antton Morcillo se extrañó de que el PP reclamase la abolición de la pena de muerte en Idaho, cuando el Gobierno central 'aplaude los borrones' del presidente norteamericano Georges Bush, en referencia a las intervenciones de EE UU en los diferentes conflictos.
Las alusiones de PP y PSE a la 'otra pena de muerte' que sufren los ciudadanos vascos que no son nacionalistas con la permanente amenaza de ETA fueron constantes durante el debate. Fue una forma de replicar a Batasuna.
Por otra parte, UPN presentó ayer una declaración institucional en el Parlamento navarro para que rechace el pronunciamiento de Idaho a favor del derecho de autodeterminación de los vascos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de abril de 2002