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Nueve retenidos en Barajas serán expulsados tras renunciar a pedir asilo

Otros 90 inmigrantes africanos esperan la resolución de su petición

Nueve inmigrantes, de los cien que llegaron a Barajas en distintos vuelos durante esta semana procedentes de Angola y de la República Democrática del Congo y que se encuentran en la sala de Inadmitidos y Peticionarios de Asilo del aeropuerto, serán expulsados hoy al renunciar a pedir asilo. El resto, entre los que hay siete embarazadas y 15 menores, espera a la resolución de los trámites en la Subdirección General de Asilo.

Fuentes aeroportuarias explicaron que estos nueve inmigrantes, considerados como inadmitidos en frontera, han preferido no cumplimentar sus solicitudes de asilo político a través de los abogados de oficio que les corresponden. Por este motivo, las autoridades españolas les devolverán a Johanesburgo -ciudad desde la que llegaron a Barajas-, en el próximo vuelo de Iberia hacia la capital surafricana, que tenía previsto el despegue a las 00.35 de hoy, domingo.

Durante esta semana han llegado a Barajas, en varios vuelos procedentes de Johanesburgo, unos 120 inmigrantes con pasaporte angoleño y visado portugués, aunque la mayoría, según las mismas fuentes, son naturales de la República Democrática del Congo. 19 de ellos fueron expulsados en la madrugada de ayer en un avión con destino a Johanesburgo 'por presentar documentos conseguidos fraudulentamente'. Las fuentes señalaron que en el vuelo de Iberia procedente de la capital surafricana que aterrizó ayer en Barajas a las 7.00 no llegó ningún ciudadano de estos países, como había sucedido en días anteriores.

Todos los inmigrantes que están en la sala de peticionarios de asilo, situada en la zona de tránsito internacional y custodiada por agentes del Cuerpo Nacional de Policía y vigilantes de seguridad, han recibido la asistencia de los letrados del turno de oficio, tal como establece la Ley de Extranjería.

Las instalaciones de la sala constan de varios dormitorios, baños y salas de espacio común y los inmigrantes reciben tres comidas diarias y son atendidos por asistentes sociales.

Uno de los retenidos el pasado martes relató que había huido de la capital congoleña, Kinshasa, porque estaba 'completamente amenazado' en su país. Desde Kinshasa se desplazó a Luanda, en Angola, donde compró un pasaporte falso, con un visado para viajar a Portugal, por 130 dólares (144 euros). Luego viajó hasta Johanesburgo, en la República Surafricana. Allí adquirió un billete de avión por 1.204 dólares (1.338 euros). Aunque el vuelo de Iberia finalizaba en Madrid, muchos pasajeros tenían intención de seguir viaje hacia Oporto, Lisboa y París. Sin embargo, en Barajas la policía les esperaba en la puerta del avión.

'Nos dijeron que para entrar en España era necesario tener una determinada cantidad de dinero y presentar una reserva de hotel. Ahora nos han comunicado que están estudiando nuestros informes para ver las posibilidades que tenemos de ser documentados aquí', decía el pasado martes.

Tanto el director del aula de inmigración del Colegio de Abogados de la capital, Fernando Oliván, como la presidenta de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Delia Blanco, coincidieron al señalar que la República Democrática del Congo y Angola son países cuyos ciudadanos tienen posibilidades de pedir asilo político.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002