Un ciudadano turco de 30 años retuvo ayer, armado, a un grupo de unos 20 turistas extranjeros, entre ellos ciudadanos rusos, en un hotel de lujo del centro de Estambul. Tras negociar con la policía, liberó a los rehenes y se entregó. El secuestrador intentaba leer un comunicado en el que condenaba las 'acciones rusas' en Chechenia y las 'matanzas de palestinos' por Israel. Unos dos millones de ciudadanos turcos son de origen checheno.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002