Un avión se estrelló ayer en Kano, al norte de Nigeria, y provocó la muerte de al menos 126 personas. Algunos testigos relataron que el aparato perdió altura, chocó contra un edificio de la zona residencial de Gwammaja, una de las más pobladas de la ciudad, y después se abrió paso a través de varios inmuebles, hasta que finalmente estalló en llamas. "Impactó contra 10 edificios", precisó un jefe de bomberos. Anoche se habían recuperado 50 cadáveres de las casas. Entre los muertos se encuentra el ministro de Deportes de Nigeria, Isaya Mark Aku.
La Autoridad Federal de Aviación indicó que en el avión viajaban 69 pasajeros y 7 tripulantes. El aparato BAC 1-11-500, que pertenecía a la compañía aérea EAS, que realiza vuelos internos en el país africano, se dirigía a la capital económica, Lagos, y procedía de Jos, en el centro de Nigeria. El vuelo había hecho escala en Kano y se estrelló justo cuando intentaba despegar de nuevo de su aeropuerto.
En un principio, las autoridades aeroportuarias informaron de que el vuelo procedía de Lagos y que se disponía a aterrizar cuando sufrió el accidente. Al cierre de esta edición no se había podido concretar el número exacto de víctimas, aunque la mayoría de los testigos creía imposible que hubiera supervivientes. El accidente afectó a una parte muy poblada de la localidad, lo que puede incrementar el número de fallecidos en las próximas horas.
"No creo que nadie haya podido salir con vida", señaló Bashir Mohammed, otro residente de la localidad. "Las personas que estaban dentro del aparato gritaban, pero estaban atrapados y los bomberos no tenían agua para apagar las llamas".
"Hay una movilización masiva para evacuar a los residentes en la zona", explicó un vecino del barrio residencial de Gwammaja, donde cayó el avión. Pero las intensas llamas impedían a los bomberos y a los equipos de emergencia acceder con facilidad hasta los edificios afectados, entre los que había un colegio.
Algunos testigos señalaron también que en una de las casas destrozadas se estaba celebrando un bautizo.
"Yo estaba en la puerta de mi casa cuando vi el avión que descendía", indicó Maikudi Ismail, que vive en la zona donde tuvo lugar el accidente y quien ayudó a extraer cadáveres del aparato. Según él, las dos alas del avión estaban ya en llamas cuando éste impactó contra el primer edificio.
Mal estado de los aviones
Nigeria liberalizó su industria aérea a mediados de los ochenta, lo que ayudó a que proliferaran numerosas compañías. Las autoridades de aviación y los pasajeros venían denunciando el calamitoso estado de los aparatos que utilizaban la docena de líneas aéreas que ofrecen vuelos internos.
El mes pasado, el Gobierno de este país africano prohibió el uso de aviones con más de 22 años, un movimiento que provocó muchas protestas entre los operadores locales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002