Es lamentable que desde la construcción de la autovía N-II a su paso por la ciudad de Alcalá de Henares, y viniendo desde Guadalajara hacia la propia Alcalá, no haya existido ni exista ninguna señalización elevada anunciando el desvío a la ciudad, cuando en cualquier pueblo y pedanía de España, aunque tenga 100 habitantes, existen varias, como es preceptivo.
Únicamente hay, en el kilómetro 34, margen lateral, un pequeño cartel que no es visible ni a 50 metros y que indica el desvío.
El que no conoce la existencia del desvío reacciona con frenazos y retrocesos, lo que origina golpes y puede que, si no se remedia, accidentes graves, especialmente en días de lluvia, cuando la visibilidad es nula en ese punto.
En cualquier carretera de España existen varias señalizaciones elevadas que van anunciando el desvío, y lo curioso es que viniendo desde Madrid sí hay bastantes, pero en este tramo se han olvidado por completo, y por él pasan miles de vehículos a diario; habrán pasado responsables de ministerios y de carreteras miles de veces, y no han detectado el problema y el olvido.
Espero que se subsane pronto esta deficiencia para evitar accidentes que pueden producirse en un desvío que utilizan miles de vehículos a diario, los cuales, si se pasan, tienen que recorrer kilómetros hasta el siguiente. Es imperdonable que ni el Ministerio de Fomento, ni la Dirección General de Carreteras ni el Ayuntamiento hayan detectado este problema, visible a cualquier persona y más a unos organismos que están para eso. Espero quede pronto subsanado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002