Los países en vías de desarrollo no se están beneficiando plenamente del aumento de su participación en las exportaciones mundiales de productos industriales con alto valor añadido, según la Unctad, debido a que su aportación a este comercio se basa en la utilización, por parte de las multinacionales, de una mano de obra barata y muy poco especializada.
La Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad) señala en su informe Comercio y Desarrollo 2002, según Efe, que muchos productos industriales con alto valor añadido figuran como exportaciones de los países en vías de desarrollo cuando, en realidad, esas naciones suelen participar sólo en las fases de montaje de las cadenas de producción de las multinacionales que requieren un nivel de especialización muy bajo.
La mayor parte de la tecnología y de los conocimientos técnicos, señala el informe, se concentran en piezas y componentes importados y buena parte del valor añadido beneficia a los productores de los países más avanzados donde se producen esas piezas, y a las propias multinacionales.
Consecuencia de esa situación es que mientras la participación de los países en desarrollo en las exportaciones de manufacturas mundiales, incluidos los productos de alta tecnología, ha aumentado rápidamente, los ingresos que obtienen de tales actividades no muestran el mismo dinamismo. Este fenómeno preocupante para los países en desarrollo, a juicio de la Unctad, se vio claramente en algunos grandes exportadores, como Hong Kong, China y, más recientemente, México. En el caso de este último, el valor de las exportaciones de manufacturas creció casi un 120% entre 1976 y 1998, mientras que el valor añadido lo hizo sólo en torno al 30%.
El informe atribuye este fenómeno, por un lado, a los elevados aranceles, sobre todo para los productos del Tercer Mundo con mayor valor añadido, que se aplican en los países industrializados.
Y, por otro, a que los grupos de productos en los que los países en desarrollo han sido exportadores muy activos en los últimos años -ordenadores y equipos para oficinas, telecomunicaciones, equipos de vídeo y audio, y semiconductores- suponen procesos intensivos en mano de obra barata en las redes de las multinacionales.
Nuevo tipo de comercio
Esas redes han facilitado un nuevo tipo de comercio en el que las mercancías viajan entre varios lugares de producción antes de llegar al consumidor final, y el valor total de ese comercio trasnacional supera como mucho al del valor añadido.
Y, recuerda el informe, en la actualidad cerca de un 30% de las exportaciones mundiales se producen por esos canales. La Unctad advierte de que las economías medias de Latinoamérica y Asia son expecialmente vulnerables a los peligros de un exceso de producción de mercancías estandarizadas con un gran contenido de piezas importadas. Para prevenir esos peligros, aboga por un crecimiento económico más rápido de los países ricos que favorezca las importaciones de manufacturas que exigen mucha mano de obra, así como por un mayor acceso a fuentes de financiación y a la tecnología para los países en procesos de industrialización.
Otra recomendación es que los países en desarrollo apuesten cada vez más por las fuentes de crecimiento nacionales y regionales, sobre todo en el caso de los países con mayor población, donde la orientación hacia otros mercados debería dejar paso a una mayor atención al mercado interno conforme éste madure.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002