Terra Mítica, el parque temático de Benidorm impulsado por el Gobierno de Eduardo Zaplana y participado por la Generalitat Valenciana, cerró 2001 con 36,6 millones de euros de pérdidas.Inaugurado en julio de 2000, superó con creces los números rojos que registró al cierre de ese ejercicio, año en el que el parque perdió más de 27 millones de euros.
La severa reducción de gastos aplicada por la Paramount, que ha cerrado varios meses el parque, aún no ha dado los resultados previstos
Aunque los gestores de Terra Mítica, el complejo en cuyo accionariado también participan las dos grandes cajas valencianas -Bancaja (14%) y Caja de Ahorros del Mediterráneo (15%)-, califican de 'habitual' que una empresa de esta envergadura genere pérdidas durante sus primeros años de actividad, existe preocupación entre algunos de los accionistas del parque ante la magnitud de las cuentas negativas.
Hasta que en enero de este año la estadounidense Paramount Parks tomó las riendas de Terra Mítica, el parque fue gestionado por Miguel Navarro, persona de confianza de Eduardo Zaplana a quien algunos accionistas del complejo señalan como principal artífice de la 'sangría económica' que soporta el parque. Navarro ha encontrado ahora acomodo en un escalafón intermedio del Gobierno valenciano. Su sustituto en Terra Mítica, el norteamericano John Fitzgerald, ha aplicado una severa reducción de gastos. Su primera medida, la de cerrar al público cuatro meses al año, rompió uno de los principales reclamos del parque frente a su competencia.
Hasta entonces, Terra Mítica presumía de ser el único parque español que nunca cerraba sus puertas. La mano de Paramount, del grupo Viacom, no es visible todavía en el parque de Benidorm. Aún no ha asociado su marca a la de Terra Mítica ni ha tenido tiempo de poner en marcha las atracciones convenidas, entre otras una gran montaña rusa de acero. Pero sí se esmera en restar pérdidas al complejo y en poner en marcha un centro de congresos dentro del recinto.
Fuera de presupuestos
Mientras tanto, la Generalitat Valenciana mantiene en el parque una participación que roza el 15% a través de la Sociedad Parque Temático de Alicante (SPTA), una mercantil que opera fuera de los presupuestos públicos desde el punto de vista de su control y contabilización. La SPTA, como instrumental de los proyectos de Terra Mítica en Benidorm y Ciudad de la Luz en Alicante, se convirtió, ya en 2001, en la empresa pública de la Generalitat de mayor endeudamiento, reconociéndosele en los presupuestos de ese año más de 26.000 millones de pesetas, sin contar las ampliaciones y los avales múltiples que la misma ha conseguido de la Generalitat o de las cajas valencianas. Sin embargo, la privatización de esta empresa parece ser que no es la principal preocupación del Gobierno del PP, declara Martín Sevilla, ex consejero socialista de la Generalitat, que lamenta: 'Cuando no haya nada más que extraer por parte de los beneficios privados, no cabe duda de que los valencianos tendremos que afrontar el enorme déficit público generado'.
En la última ampliación de capital de Terra Mítica (60,1 millones de euros) han inyectado dinero las empresas Dragados y Construcciones (tres millones), la sevillana Azvi y la valenciana Lubasa. Esta última es una de las mayores contratistas de obras de la Administración valenciana. El capital social de Terra Mítica alcanza los 210,35 millones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002