'Estamos cambiando los procesos de fabricación de aeronaves', asegura Eduardo Moreno, director general del holding M. Torres. El grupo navarro ha presentado dos joyas del diseño creado por sus ingenieros: las primeras máquinas herramienta de soldadura por láser para estructuras de aviones y de ensamblaje automático del fuselaje de las aeronaves.
La compañía prevé vender una veintena de máquinas a los fabricantes germanos y otras cuarenta a grupos como Boeing
Las dos máquinas presentadas, denominadas Welding y Torresclip, son las primeras existentes en el mercado internacional y participan activamente en el proceso de fabricación del avión comercial A380, el superjumbo con capacidad para 555 pasajeros promovido por el consorcio europeo Airbus que ya ha realizado sus primeros vuelos experimentales.
Hace nueve años se comenzó a evaluar si la soldadura por láser era una técnica apropiada para soldar, en vez de remachar, las uniones de refuerzo estructural (stringers o larguerillos) a los paneles de recubrimiento de los aviones.
Las investigaciones del instituto BIAS de Bremen (Alemania) dejaron entrever grandes efectos económicos en dicho proceso, de forma que se inició un proyecto de tecnología promovido en el marco del Programa Alemán de Fomento de la Aviación. Además de los socios de Airbus Deutschland y Aerospatiale, participaron 11 empresas europeas, de Estados Unidos y Japón, además de institutos de investigación y cuatro universidades.
La culminación del proceso fue la máquina herramienta Torreslaser Welding, diseñada y fabricada con tecnología propia por M. Torres y en funcionamiento en las naves del Centro de Competencia de Airbus en Nordenham (Alemania) desde 1997. Fue la primera instalación del mundo de soldadura por láser para estructuras de aviones. El desarrollo tecnológico posterior, enmarcado en el proyecto de fuselajes de nueva tecnología, permitió ampliar el alcance del sistema al programa Airbus 380, con excelentes resultados en la soldadura de paneles de la zona inferior de la estructura del aparato y de soldadura de larguerillos o refuerzos longitudinales. Actualmente se incorpora el proceso láser a los refuerzos transversales o cuadernas (frames) del A380.
'El gran avance de la máquina Welding', subraya Manuel Torres, presidente del holding navarro, 'es que se reducirá notablemente el número de remaches en el recubrimiento exterior de las aeronaves, reduciéndose drásticamente el riesgo de corrosión'.
Ahorro y peso
Los segmentos soldados por láser ahorran un 25% en la fabricación, y el peso del casco se reduce en un 10%, dato especialmente relevante en el programa A380, ya que el aparato contempla un cordón de 5,5 kilómetros a soldar con esta innovadora técnica.
Los constructores de Airbus aseguraron esta ventaja tecnológica, solicitando tanto una patente propia, que describe el cabezal de mecanización como corazón de la máquina, como una patente conjunta con M. Torres Diseños Industriales para el desarrollo del sistema. En junio de 2001 la firma alemana Airbus Deutschland GmbH, miembro del consorcio Airbus, adjudicó a M. Torres el diseño y fabricación de los utillajes flexibles para el ensamblaje de dos de las más importantes secciones del fuselaje de la nave, las numeradas como 13 y 18, tarea que se lleva a cabo en Hamburgo.
El importe del pedido se eleva a 17 millones de euros. La previsión del grupo, que tiene plantas en Getafe (Madrid), Fuente Álamo (Murcia) y Torres de Elorz, es la venta inmediata de una veintena de máquinas a los fabricantes germanos, y también la fabricación y venta de otras 40 máquinas en los próximos años a grupos como Boeing.
Francisco Vidal, director de la división aeronáutica de M. Torres, explica que la segunda de las joyas creativas del equipo humano de ingeniería, que engloba al 50% de sus 370 empleados, es la máquina Torresclip, que ha revolucionado el concepto de premontaje y montaje de los paneles de recubrimiento de las aeronaves, una colocación hasta ahora manual que ha pasado a automatizarse mediante un complejo sistema de células flexibles programables y control numérico en la colocación, pegado y taladrado preciso de los miles de clips o pequeñas piezas de aluminio que unen el fuselaje a los paneles de recubrimiento del avión.
La Torresclip, un sistema modular con sujeción vertical de marcos flexibles programables provistos de ventosas de vacío para los distintos paneles, está igualmente operativa en la planta de Airbus en Nordenham.
Crecimiento del 30% en facturación
Manuel Torres fundó, en 1975 en Pamplona, la primera empresa del grupo, dedicada a la fabricación de sistemas avanzados de automatización para el sector de la industria del papel. Actualmente, el grupo tiene cuatro líneas de negocio: aeronáutica, papel, energía eólica e ingeniería, cuenta con una oficina comercial en Estados Unidos, cerró 2001 con un récord de pedidos por encima de los 50 millones de euros y una facturación de 36,1 millones (45% en la Unión Europea, 16% en Estados Unidos y 25% en España) e incorporó a su cartera de clientes en la división aeroespacial (CASA, Dasa, Eads, Boeing, Northrop, British Aerospace, Embrear) a firmas como Alenia Aerospaze, Fokker y Bombardier. Las previsiones de facturación para este ejercicio alcanzan 56,2 millones de euros, con un porcentaje anual acumulativo medio de crecimiento del 30%. La planta de Fuente Álamo ha supuesto una inversión de 17,3 millones de euros y está dedicada al desarrollo de líneas de ensamblaje de aviones, remachadoras y máquinas de ultrasonidos, que realizan una ecografía de la pieza para visar la calidad de su estructura. Los ingenieros de ultrasonidos trabajan en la planta de Getafe. Los productos de M. Torres están en más de setenta países. El 100% de los fondos generados se reinvierten en I+D, ya que, desde el origen de la firma, el propietario renunció a la distribución de dividendos. Esa cifra será en 2002 de 10 millones de euros. M. Torres participa con diversa maquinaria de diseño y fabricación propia en los programas de construcción aeronáutica de los modelos Eurofighter 2000-EFA en la línea de ensamblaje del ala, en la planta de CASA, en Getafe; en el proceso de construcción del Boeing C-17, además del Dornier 728 (ensamblaje del cajón central y alas, planta de Eads CASA en San Pablo), planta de Fokker en Papendrecht (Holanda) y programas de Boeing 737, 747, 757; Embraer 135 y 145 y Bombardier CRJ 700.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002