El sector de las telecomunicaciones ha arrastrado a la baja al conjunto de las bolsas europeas debido a las expectativas de unos resultados históricamente bajos. Los datos sobre la economía estadounidense, en conjunto bastante negativos, también han influido en el ánimo de los inversores.
Las expectativas sobre los beneficios de las empresas de telecomunicaciones en el primer trimestre del año, en conjunto muy negativas, han tenido un peso decisivo en la trayectoria de las bolsas en esta semana.
Todas las sociedades del sector han caído a sus mínimos anuales y algunas de ellas han tocado los niveles más bajos de su historia, lo que se ha traducido en una cadena de ventas que las sociedades calificadoras de riesgo agudizaron en la sesión del viernes al revisar a la baja sus estimaciones sobre un buen número de las principales telefónicas europeas. El Ibex 35 ha perdido en esta semana el 1,99%, pero la suma de las dos últimas caídas semanales consecutivas es del 4,77%.
El elevado endeudamiento de estas sociedades, junto con la debilidad del negocio tradicional debido al aumento de la competencia, circunstancias que ya anticipaba un informe sectorial hace varios meses, están forzando un cambio en las carteras de los inversores.
En el ámbito doméstico, la caída de las telecos se ha visto compensada en parte por el buen funcionamiento de las empresas de tamaño medio, menos sujetas a las fluctuaciones cíclicas de la economía, pero todas ellas han tenido que hacer frente a un importante cambio ambiental en la economía de Estados Unidos.
Los datos económicos estadounidenses conocidos a lo largo de esta semana han sido mediocres, pero el mercado los tomó bien porque, en general, superaban las expectativas. La mecánica establecida en la Bolsa estadounidense parte de una valoración previa de las expectativas y de un posterior ajuste, que es el que se vive desde el exterior, a los datos que se publican. Así, en la jornada de cierre resultó imposible cualquier ajuste ante la subida en abril de la tasa de paro hasta el 6%, el nivel más alto desde agosto de 1994. Desde octubre de 2000 hasta la fecha se han destruido 3,1 millones de puestos de trabajo en Estados Unidos, lo que ha llevado la tasa de desempleo desde el 3,9% hasta el 6% actual.
Si estos datos se trasladan a la capacidad de consumo, puede comprenderse por qué el índice de gestores de compras en abirl ha caído dos puntos, desde 57,3 hasta 55,3, y ha hecho caer al Dow Jones por debajo de los 10.000 puntos, hoy por hoy una referencia sobre la estabilidad de las cotizaciones.
Uno de los aspectos más positivos de esta situación estuvo en la recuperación del euro, que a última hora del pasado viernes cotizaba a 0,9170 dólares, el nivel más alto desde el pasado mes de octubre y que situaba el precio de la divisa de Estados Unidos a 1,09 euros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002