El campeón. La palabra lo dice todo. Habitual finalista al amparo de una derecha prácticamente infranqueable cuando se acerca a la plenitud, Rubén Beloki (27años) sólo observa dos defectos: la izquierda, cuando le arriman a la pared, y la mentalidad,cuando el partido se tuerce.
Beloki es un ganador nato, pero es un perdedor débil al que le cuesta sobreponerse a la adversidad. Cuando Rubén, el gran favorito, comienza a enviar la pelota al colchón, cae manso. Sin embargo, sus condiciones son ideales para el mano a mano: pegada y recursos. Maneja los tiempos y el golpe. Defiende el título.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 2002