George W. Bush aprovechó su visita al cementerio normando de Colleville-sur-Mer para, ante las 9.386 cruces de soldados muertos en junio de 1944, durante el desembarco aliado en las playas de Normandía, establecer un paralelismo 'entre las pérdidas humanas que hemos sufrido estos días en Afganistán' y 'los sacrificios que evitaron a muchos la tiranía y la pena'. Bush sorprendió a los asistentes al citar al fallecido presidente socialista François Mitterrand en vez de encontrar una frase en el repertorio de De Gaulle: 'Mitterrand dijo que el día D es una fecha sin comparación en la historia', recordó Bush. Insistió en que 'hoy defendemos nuestra libertad contra quienes no soportan la libertad' y en el hecho de que ese combate 'necesitará hoy un sacrificio como lo necesitó el de nuestros ancestros'.
El presidente francés, Jacques Chirac, tampoco se quedó atrás en ese juego con el tiempo histórico: 'Al rendir homenaje a los combatientes por la libertad de 1944 y al luchar hoy contra el terrorismo, atacamos el fanatismo, la exclusión del otro, el racismo y la xenofobia'. Chirac hermanó a los dos países 'contra la barbarie terrorista que el 11 de septiembre llevó el luto a EE UU y que ahora ha golpeado a Francia en Pakistán'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de mayo de 2002