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Los musulmanes españoles exigirán en los tribunales profesores de religión

42.000 niños no tienen cubierto su derecho a clase de islam

Adjudicar al "terrorismo islámico" el derrumbe de las Torres Gemelas es una barbaridad tan enorme como calificar los atentados de ETA de "terrorismo católico", sostienen los dirigentes musulmanes españoles. Representan a 400.000 personas, gran parte ya de nacionalidad española, y tienen 42.000 niños en edad escolar, a los que el Gobierno no está garantizando el derecho a una enseñanza religiosa en la escuela pública acorde con sus creencias. La comunidad islámica acudirá a los tribunales para exigir el cumplimiento de los Acuerdos de Cooperación firmados con el Estado español en 1996.

Riay Tatary, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España, se expresó ayer con severidad contra el Gobierno para reclamar el derecho a la igualdad en relación con la Iglesia católica y otras religiones de "notorio arraigo" en este país. También afirmó que haría uso del derecho de petición para trasladar al Rey la preocupación del colectivo musulmán por los incumplimientos de la Administración, explicó que sólo en Ceuta y Melilla el Estado ha dado cumplimiento a los acuerdos y que, en el resto de España, a pesar de que se han presentado las correspondientes listas de profesores y de las "buenas palabras", el problema sigue sin resolverse a pesar de que la firma de los Acuerdos del Estado con los islamistas fijaron el marco jurídico necesario. "Ha sido papel mojado" porque no sólo no se cumplen los acuerdos en la enseñanza, sino tampoco otros firmados sobre cementerios y la asistencia religiosa en las Fuerzas Armadas, las prisiones y los hospitales públicos, explicó.

Los musulmanes creen que se necesitan unos 160 profesores de islamismo con urgencia [la Iglesia católica tiene 17.000], pero se conformarían ahora muchos menos, sobre la cifra cero impuesta por el Gobierno del PP. Según Tatary, el acuerdo de cooperación debe cumplirse no sólo como "un derecho de los musulmanes", sino también como "un servicio a la sociedad en aras de la convivencia", tema prioritario para ellos, dijo, antes de denunciar los brotes de racismo y xenofobia que se vienen produciendo desde hace tres años y la inseguridad que padecen los musulmanes tras los atentados de Nueva York.

En España existen seis mezquitas (el propio Riay Tatary, de origen sirio, es imán de una de las dos que hay en Madrid) y 200 oratorios en locales o pisos habilitados para la oración.

Desde hace 12 años años, explicó ayer Tatary, en su mezquita del barrio madrileño de Tetuán se producen una serie de visitas para colegios, parlamentarios y diversos colectivos sociales, dentro del un programa llamado Alcántara, una hermosa palabra árabe que en castellano quiere decir El puente, con el objetivo de que la sociedad española conozca la realidad del islam. Ya han pasado por la mezquita un cuarto de millón de personas. "En este año hemos organizado un ciclo de conferencias todos los jueves, donde dialogamos con un ponente no islámico sobre la realidad del islam en España, su cultura y los problemas que están surgiendo en los últimos años con la inmigración ilegal", agregó este imán.

Sobre el asunto de la mezquita catalana de Premiá, Tatary defendió el derecho a construirla, porque, explicó, se cuenta con todas las licencias municipales correspondientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de mayo de 2002