El consejero de Agricultura y Pesca, Paulino Plata, dijo ayer en el Parlamento que el presidente del Gobierno, José María Aznar, debería ponerse al frente de la negociación de la reforma de la Política Pesquera Común anunciada por la Comisión Europea y 'rechazar de forma definitiva' la propuesta, que calificó como un 'torpedo' en la línea de flotación al sector español. Si no se hace, agregó, España 'asumirá implícitamente' los principios de esta reforma: 'Entrar en la negociación tiene mucho riesgo, porque todos conocemos al comisario Franz Fischler, que puede ir descolgando a todos los países y finalmente aislarnos'.
Plata, quien compareció a petición del grupo socialista, explicó que el sector pesquero andaluz (armadores, cofradías y sindicatos) acordaron el martes condicionar la incorporación a la mesa que auspicia el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, a la exigencia de la retirada del documento de la Comisión, conocer el funcionamiento de la mesa y el cumplimiento de los compromisos de la mesa de Marruecos.
El consejero dijo que no se conoce antecedentes de una situación 'tan humillante', como es la de plantear un sesgo de estas características cuando España, la principal potencia pesquera de la UE, ocupa la presidencia: '¿Se puede imaginar que durante la presidencia de Francia se hubiera planteado la reforma de la OCM del vino?'. Quiso dejar claro que Andalucía va a colaborar en todo con el Gobierno, pero no se sumará a la 'mesa Cañete', hasta que no se sepa quién la compondrá, quién la presidirá y su estrategia. Plata se refirió a la 'experiencia' de la mesa creada para la negociación con Marruecos, cuyos acuerdos no se han cumplido y se disolvió cuando le pareció al ministro. 'No estamos dispuestos a que se nos utilice, porque lo lógico es que sea el Comité Consultivo del sector pesquero español, donde está la representatividad'. Además, argumentó que no es conveniente que quien esté al frente de la reivindicación esté también al frente de la negociación.
Plata se extendió en explicar los antecedentes del problema pesquero andaluz y los sucesivos recortes que ha registrado desde la entrada de España en la Unión Europea en 1986. La política pesquera europea es de las pocas políticas comunes que existen y, según el consejero, ha servido para cuidar los caladeros, garantizar el abastecimiento y velar por la protección social. 'Ahora se apuesta por las grandes compañías del norte, muy tecnificadas, con respeto ambiental y que generan también poco empleo', dijo, y recordó que España supone el 30% del sector pesquero.
El titular de Agricultura y Pesca señaló que la reforma de la Comisión Europea lleva gestándose dos años y los documentos están en fase muy avanzada 'sin que el Gobierno español haya hecho mucho'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002