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La dimisión de Oliva no cierra la crisis interna del grupo socialista

Tras la dimisión anunciada ayer oficialmente por Francisco Oliva, el grupo municipal socialista de Málaga podría designar mañana nueva portavoz a Marisa Bustinduy, la candidata del PSOE a la alcaldía en 2003. Este grupo ha vivido la campaña de las primarias dividido: cinco concejales apoyaron a Francisco Oliva en las elecciones internas que perdió el domingo, y sólo dos se posicionaron a favor de la secretaria general, Marisa Bustinduy, que ganó con el apoyo del 62% de los militantes.

Las duras intervenciones de varios dirigentes próximos a Bustinduy en la ejecutiva provincial celebrada en la tarde del lunes, pidiendo a la ganadora que prescindiera en el trabajo de la dirección y en la futura lista de quienes apoyaron a Oliva, no ha mejorado el clima de división en el grupo municipal. Sobre estas intervenciones Oliva dijo ayer que 'hay ganadores con generosidad y ganadores absolutamente mezquinos'.

Francisco Oliva explicó ayer que deja el puesto de portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga porque se ha sentido 'desautorizado por la mayoría de los militantes' del PSOE. Confesó marcharse del cargo con 'amargura', pero añadió que lo considera 'lo mejor para el partido'. Ahora seguirá como concejal de a pie, sin ninguna responsabilidad' y ofreció su asesoramiento a la nueva portavoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002