Las 10 cajas de ahorros catalanas destinarán 15,7 millones de euros (2.612 millones de pesetas) a obras sociales este año, el 23,5% más que en 2001, según el convenio que renovaron ayer el Gobierno catalán y la Federación Catalana de Cajas de Ahorro. El consejero de Economía, Francesc Homs, y el presidente de la federación, Josep Vilarasau, firmaron el acuerdo, que mantienen desde hace cinco años.
Desde 1998 hasta la actualidad, las aportaciones de las cajas en materia social se han incrementado en un 30,7%.
Las aportaciones pactadas con la Generalitat son independientes de las que cada caja destina a su propia obra social, que oscilan entre el 9% y el 32%, según cada caso.
Estas actuaciones están orientadas a la promoción y el fomento de la cultura y a los servicios de asistencia social. Homs ha querido dar prioridad en este nuevo convenio con las cajas a que los fondos para el próximo quinquenio se destinen a atender colectivos con graves necesidades asistenciales, como personas mayores, discapacitados o enfermos, así como a realizar planes integrales en barrios con carencias sociales, culturales y asistenciales. El acuerdo firmado con Josep Vilarasau -quien además de presidir la Federación Catalana de Cajas, es presidente de La Caixa- tendrá validez hasta el año 2007.
La Caixa, al ser la mayor entidad de ahorro, aportará más de la mitad de los fondos, hasta 8,7 millones de euros. Le siguen Caixa Catalunya, con 2,8 millones; Caixa Penedès (1,07 millones), Caixa Sabadell (629.277 euros), Caixa Terrassa (563.172), Caixa Tarragona (497.034), Caixa Laietana (434.070), Caixa Girona (408.154), Caixa Manresa (311.022) y Caixa Manlleu (167.872).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002