Los responsables de Copaga, la cooperativa leridana que presentó el lunes suspensión de pagos con un pasivo de 57 millones de euros (9.500 millones de pesetas), han anunciado el cierre del matadero de cerdos para reducir el volumen de pérdidas. Esta medida podría afectar a un centenar de trabajadores. La dirección de Copaga se reunirá hoy con el comité de empresa de su matadero de porcino, Coporc, para comunicarle la presentación de un expediente de regulación de empleo que afectará a la totalidad de la plantilla. Los sindicatos han anunciado que exigirán responsabilidades por esta crisis.
El director general de Copaga, Josep Anton Arnó, afirmó que el plan estratégico diseñado para superar la crisis preveía una reestructuración y el cierre de las unidades no rentables. Una de ellas es Coporc, que desde primeros de año ha perdido 600.000 euros (casi 100 millones de pesetas). 'Si seguimos contando con el apoyo de los socios, proveedores, Administración y empleados', añadió Arnó, 'lograremos remontar la difícil situación y levantar la mayor suspensión de pagos de la historia económica de Lleida'. La firma tiene 247 trabajadores y 1.600 socios, y factura alrededor de 180 millones de euros anuales.
Desde diciembre, la cooperativa había reducido su actividad en la integración de porcino vendiendo 13.000 madres reproductoras. Con el cierre de Coporc, dejará la industria cárnica ya que hace dos años alquiló el matadero de aves a Sada.
La suspensión de pagos, que tramita el despacho de abogados de Miquel Roca, ya ha sido admitida a trámite. El pasivo de la cooperativa afecta a un millar de bancos, empresas y particulares, aunque el 87% del total corresponde a 15 entidades financieras y de crédito. La lista de acreedores la encabeza el Instituto Catalán de Crédito Agrario (ICCA), con 11,8 millones de euros, seguido de Multicaja -la antigua Caja Rural de Huesca-, con 9,4 millones; el BBVA, con 6,4, y La Caixa con 2,1.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002