Pagos, ingresos o transferencias... las peticiones serán las mismas; el modo de funcionar, diferente. El Banco de Sabadell cambia su sistema operativo; pero sus clientes no se van ni a enterar. En esa fecha, todo funcionará como cualquier día: sus 8.000 empleados han aprendido el nuevo sistema informático a través del e-learning.
Dos años después del final de la burbuja Internet, el e-learning emerge como una de las aplicaciones más útiles de la red. Sobre todo para la educación superior, los masters y programas de doctorado. La formación virtual abre nuevos horizontes para los adultos que, por motivos laborales o familiares, tienen serias dificultades para asistir a las clases presenciales.
El e-learning no es una moda, ni se opone a la formación presencial. Tampoco es una burbuja económica como fueron las puntocom. 'Asistimos a la más grande revolución formativa que se ha dado nunca. Internet y las nuevas tecnologías permiten formar a medida. Son las personas quienes eligen cómo y cuándo desean aprender', asegura Joseo Lozano, presidente de la asociación española de e-learning Aefol.
Dos millones de personas estudian vía Internet en Estados Unidos. Casi la mitad de sus 4.000 colegios y universidades ya ofrecen cursos virtuales, según la consultora International Data Corporation (IDC).
Las compañías también ven este sistema de formación virtual como una manera cómoda y barata de dar formación continuada a sus empleados. IDC estima que para 2005 el negocio se cuadruplicará, alcanzando en Estados Unidos los 18 millones de dólares. (19 millones de euros).
En España el e-learning representa cerca del 2,8% de la formación empresarial. El 4% para las grandes empresas y el 95% si hablamos de las 60 compañias (a partir de de 200 trabajadores) que han participado en la encuesta del grupo Doxa.
La banca, empresas de telecomunicaciones, eléctricas y seguros son los sectores que más emplean la formación en red. Les siguen las compañías del sector alimentario, moda, distibución o logística. Todas empiezan a ver al aprendizaje virtual como un buen método para dar formación de idiomas o informática (los servicios más solicitados) a sus trabajadores.
Más de 200 empresas ofrecen este tipo de formacion en España. Incluso las universidades y escuelas de negocios del país se han apuntado al carro. Siguen el ejemplo de las universidades anglosajonas que como Stanford y Harvard han decidido ofrecer cursos en la web con el objetivo de dirigir el mercado educativo.
La enseñanza en el siglo XXI será mixta. 'La tendencia es que las ofertas educativas mezclen las buenas prácticas de los cursos tradicionales con las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías: el concepto b-learning (blended learning, en inglés)', explica Pablo Collado, de Santillana Formación, división de la editorial Santillana que ofrece cursos y masters por Internet en colaboración con universidades españolas.
Las principales consultoras auguran que en los próximos cinco años el sector de la educación virtual crecerá un 15% anual en Europa; entre un 10% y un 15% en España. Un negocio que generará casi 15.000 millones de euros (2,5 billones de pesetas). La UE apuesta por su pleno desarrollo. El Plan de Acción e-learning pretende 'movilizar a los protagonistas de la educación y la formación, así como a los agentes sociales, industriales y económicos interesados para compensar el déficit de competencias asociadas a las nuevas tecnologías y garantizar una mejor inclusión social'. Este plan es uno de los ejes sobre los que se estructura la iniciativa global eEuropa cuyo objetivo es 'convertir a los 15 países miembros en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo'.
Tomar posiciones
La carrera ya ha empezado. 'Los agentes cuyo modelo de negocio depende de la formación han visto las posibilidades del e-learning', asegura Albert Sangrà, director académico de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), centro pionero en el desarrollo de entornos educativos virtuales en España.
Las universidades, escuelas de negocios, empresas... empiezan a realizar experiencias y estrategias para incorporarlo a su oferta educativa. UBvirtual, el Instituto Uiversitario de Posgrado (UIP), IESE... son sólo algunos ejemplos que se añaden a las más de 200 empresas proveedoras de servicios de enseñanza virtual a escala nacional. 'En los próximos meses veremos fusiones, compras, desembarcos de grandes compañías, americanas y europeas, y por otra parte se incrementará la presencia de empresas españolas en el extranjero, sobre todo en América Latina', asegura el presidente de la Asociación Aefol.
¿Qué triunfará? 'Las soluciones de calidad que respondan mejor a las necesidades de los alumnos -sean individuos o empresas- y no las más sofisticadas técnica y metodológicamente. Es un escenario donde convivirán las soluciones sencillas, de bajo coste y de autoaprendizaje con las dirigidas a necesidades mucho más específicas', dice Jordi Vilà, presidente de Nexe, la empresa española que lleva a cabo un proyecto de e-learning global para el fabricante de impresoras Epson.
La iniciativa, de cuatro años de duración, 'trasladará a la red el proceso de formación de todos sus trabajadores en Europa'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de junio de 2002